• Síguenos en Redes Sociales

Asamblea Delegación de Cádiz | Septiembre 2023

El sábado 30 de septiembre realizamos la asamblea de nuestra delegación en El Puerto de Santa María.  El objetivo de la misma, además de compartir un rato entre compañeros y compañeras, era analizar la situación de la APDHA y nuestras líneas de trabajo.

 

Aquí un resumen que realizó nuestra querida Lola Sanisidro:

Se ha intentado agrupar las intervenciones en los dos bloques de debate propuesto y, en la medida de lo posible, en los guiones de cada bloque, aunque algunas cuestiones tienen que ver tanto en lo interno de nuestro funcionamiento como en nuestro trabajo hacia fuera.

1.-APORTACIONES EN REFERENCIA A LA INCIDENCIA POLITICA DE NUESTRA ASOCIACIÓN

1.1.- A la pregunta sobre como percibimos nuestra relación con otros colectivos y con la sociedad en general:

La imagen de nuestra delegación y de la APDH en general es muy positiva tanto a nivel social como por parte de otras asociaciones.

Nuestra relación con colectivos afines por trayectoria y objetivos es muy buena, cordial y de confianza, coincidimos mucho en la movilización.

Por otra parte, desde otros colectivos -digamos, equidistantes- a veces se nos ve con un perfil muy político.

Andamos siempre con la dificultad para mantener el equilibrio entre las demandas de nuestra asociación y las de los colectivos locales y la necesidad de priorizar.

1.2.- ¿Y nuestra relación con las administraciones públicas?

Depende de muchos factores, del momento, de la localidad, de la orientación ideológica, pero en general, con la administración local es cansina y agotadora. Faltan canales de participación y comunicación.

Allí donde se estructura la relación a través de convocatorias y proyectos, se convierte en un laberinto burocrático de principio a fin: Desde la interpretación de la convocatoria, las reformulaciones que nos solicitan, el momento en que pasado el tiempo se nos piden las facturas, la revisión de las facturas (a veces extravagante) hasta que se hace efectivo el pago. Todo esto se lleva gran parte del tiempo y el esfuerzo que tendríamos que dedicar a la ejecución de los proyectos.

En cualquier caso, podemos decir con legitimo orgullo que nuestra posición, más allá de las posibles afinidades generales, no depende de quien ocupe las instituciones públicas.

Merece una llamada de atención la casi general privatización-externalización de los Servicios Sociales Especializados (residencias de todo tipo de atención, dependencia) y los indicios de que esta tendencia a la privatización se aplique a los Servicios Sociales Comunitarios, lo que supondría una catástrofe de un alcance difícil de calcular.

1.3.- Activismo y defensa de los derechos ¿Cómo detectar, acertar, priorizar y encontrar el equilibrio entre los emplazamientos de otros colectivos y la propia realidad?

Entre las aportaciones surge una buena pregunta: ¿Se trata de demandas reales o es que nos sentimos emplazadas?

Los diversos colectivos responden a la defensa de otros tantos derechos; laborales, salud, educación, ecologistas, que tienen su propia estructura, estrategias y funcionamiento, pero también sienten la necesidad de apoyos.

A veces nos sentimos impotentes para poder atender a todas las demandas. No nos queda otra que priorizar, porque tenemos que atender a las realidades que nos son propias; la defensa de los derechos humanos allí donde se vulneran. La prioridad no se resuelve solo con un si o un no, sino hasta qué punto; no es una cuestión de voluntad, sino de las propias fuerzas, y de no engañarnos ni engañar sobre lo que realmente podemos aportar.

Una de las palabras que más hemos utilizado en el debate es “Priorizar” No es una tarea fácil, porque son muchos equilibrios que hay que buscar:

  • Equilibrio entre nuestro trabajo de defensa de los derechos humanos y el apoyo o colaboración con otras asociaciones que tienen como objetivo la defensa de un derecho concreto.
  • Equilibrio entre la participación en coordinaciones y plataformas, y nuestro trabajo específico como APDHA. Aquí no se trata solo de como participar solidariamente sin diluir nuestra presencia, sino que a veces pone en cuestión la posibilidad de abordar nuestros propios proyectos, los que nos identifican como APDHA.
  • Equilibrio y audacia en la definición de objetivos de nuestros planes de trabajo, entre la denuncia, el trabajo de campo (que nos da solidez en la denuncia) y el acompañamiento.
  • Equilibrio en nuestra propia estructura, entre las áreas y los grupos locales de la APDHA; lo local, lo general y lo transversal.

¿Nos queda tiempo para detectar nuevas vertientes de nuestro trabajo y no sumirnos en la rutina? La respuesta es que, a pesar de todo, lo hacemos.

Buscamos la manera de bajar de los derechos en abstracto a los derechos a pie de calle, de acercar la solidaridad a nuestro vecindario más necesitado.

  • Rompimos la rutina cuando decidimos que la justicia energética era esencial para acceder a los derechos más básicos, y eso no ha dado herramientas para conectar con colectivos que existen, pero cuya razón de ser no es exactamente la denuncia o la movilización.
  • Seguramente seremos capaces de hacerlo, por ejemplo, con un derecho tan básico como es la vivienda, que está siendo vulnerado en nuestros pueblos y vecindario.

1.4.- Activismo o incidencia política y realización de proyectos. Los dos imprescindibles.

Somos activistas de los DDHH, pero sería importante no confundir el activismo con el frenesí de las manifestaciones, no es sólo eso. También sería importante no separar activismo de las manifestaciones con el de movilización de conciencias que está en el fondo y la razón de nuestros proyectos y campañas.

Los talleres de sensibilización, la elaboración de informes, los proyectos transfronterizos, el acompañamiento, son otras tantas herramientas de difusión de valores cívicos y solidarios, de conocimiento concreto de la realidad, que prestan una gran solidez a las acciones de denuncia.

2.- EN REFERENCIA AL FUNCIONAMIENTO DE LA PROPIA ORGANIZACIÓN

2.1.- ¿Debilidad de los grupos locales? Ideas para crecer e incorporar más gente socia y activista.

Aún sin plantearnos nuevos proyectos, con frecuencia sentimos que no alcanzamos; Inmediatez, prisas, todas a todo.

No es un problema que nos afecte solo en la APDHA, se precisaría un diagnóstico más amplio, pero, en cualquier caso, tenemos la necesidad de ver como mejoramos y ampliamos los mimbres que tenemos.

  • Nuestra media de edad es alta.
  • Somos inmensa mayoría mujeres.
  • La afluencia de nuevas personas es corta.
  • Nuestra estructura organizativa abruma.
  • El nivel de militancia con el que aparecemos ante la gente a veces disuade.
  • Los más jóvenes andan en otras cosas y con otras herramientas de relación.

¿Cómo respondemos a estas cuestiones?

Nos hace falta un relevo generacional, o al menos una transición. Los talleres en institutos nos generan un vinculo estable con grupos del profesorado, pero no ocurre lo mismo con el alumnado.

  • Habría que explorar en los grados de FP vinculados al trabajo y la integración social, así como en la UCA.

Tenemos el reto de integrar a las personas que se nos acercan y que de alguna forma se sienten abrumadas ante lo que consideran una militancia imposible de asumir y conciliar, generar espacios en los que la gente sienta; que tiene sitio, que tiene una tarea que puede realizar.

  • Asumir que hay diferentes formas de estar en la APDHA: Afiliarse, pagar la cuota, asistir a las actividades, participar en tareas puntuales, participar en grupo de trabajo estable.
  • Elaborar un organigrama sencillo y comprensible, visible y transmisible, de nuestra asociación, para que las personas podamos orientarnos en el laberinto.
  • Elaborar elementos de difusión de los recursos sociales de la localidad.
  • Establecer una especie de tutorización de las personas recién incorporadas: informarlas, animarlas, proponerles tareas o colaboraciones concretas.

En cuanto a la composición mayoritariamente femenina de nuestra organización, tenemos que constatar que tiene que ver con una cierta división sexual del trabajo que se refleja también en las ONGs. Simplificando y recordando un diálogo de “La sal de la Tierra”: “Unos luchan por cambiar el mundo y otras por cambiar la vida”.

2.2.- Sobre la dificultad del funcionamiento de los grupos de trabajo (cárceles, inmigración, solidaridad, feminismos, marginación, educación…) a nivel Bahía y su relación con las áreas a nivel andaluz.

Las intervenciones individuales incidieron en la dificultad para coordinar los grupos de locales y los grupos de trabajo y de la dificultad de trabajar las áreas en los grupos locales.

La propuesta de establecer una coordinación de grupos de trabajo se ve como una complicación más en el organigrama.

Hay grupos de trabajo que podríamos llamar avanzados por su permanencia en el tiempo y su nivel de reflexión, elaboración y propuestas. Sería el caso del grupo de feminismo de Chiclana. ¿Cómo podríamos difundirlo entre el conjunto de la Bahía?

La relación con los grupos de trabajo a nivel andaluz depende mucho de la coordinación.

2.4.- sobre la información.

  • Abordar los canales ¿internos? de información-comunicación, que para las personas más implicadas es redundante mientras que para la gente común resulta escasa.

2.5.- Respecto al materialismo financiero.

Nos movemos en un círculo difícil: La realización de proyectos que necesitan personal contratado no solo para su realización sino para su seguimiento burocrático que además de trabajo implica un gran desgaste.

En todos estos proyectos y labores, las trabajadoras de nuestra asociación cumplen un trabajo fundamental. Pero es que también realizan una labor de soporte de la estructura organizativa en nuestra organización, al menos en nuestra delegación.

Pero ni las tareas de organización funcional puede “descansar” en la presencia de las trabajadoras, ni las trabajadoras deben ser las únicas responsables de llevar a cabo los proyectos.

  • En la puesta en común se aportó la propuesta de ampliar el apoyo de los grupos locales a las tareas de proyectos.

2.3 y 2.6 ¿Cómo resolver el tema de la persona responsable de la Delegación de Cádiz? y Valoración de la coordinadora y cambios que se pueden proponer.

Sobre estas dos materias hubo pocas intervenciones. Básicamente se recalcó que podríamos mirarlo con cierta tranquilidad ya que contamos con una buena y sólida militancia.

 

Los comentarios están cerrados.