El Popurrí de igualdad. Retos y oportunidades en el 2021

El Popurrí de igualdad. Retos y oportunidades en el 2021

Por Daris José Lewis Recio

Siguiendo la línea del artículo publicado recientemente por el compañero Rafel Lara, este texto responde a la necesidad de señalar algunos de los retos que enfrentaremos a lo largo de este año en relación a la igualdad y la lucha contra la discriminación. Estos retos también nos ofrecen nuevas oportunidades de mejorar nuestra respuesta y encontrar soluciones contemporáneas en nuestra ambición de lograr una sociedad más horizontal.

Derechos LGTBQI

La nueva estrategia de igualdad LGBTIQ de la Unión Europea y el aumento de movimientos de extrema derecha en distintas partes de Europa dejan un mapa claroscuro en la lucha por los derechos LGTBQI. Entre los principales objetivos podemos destacar la consolidación del principio de autodeterminación de género en Europa y el incremento de financiación a programas y asociaciones LGTBQI que permitan el avance de sus derechos, persigan los discursos de odio y apoyen la inclusión del colectivo.

Por otro lado, la falta de conocimiento sobre los problemas que enfrentan, el consecuente aislamiento social e institucional y la ofensiva contra el colectivo en Estados como Hungría y Polonia (“Zonas libres de LGTB”), cuyas democracias continúan en deterioro, son algunos de los obstáculos a subrayar. En España, la inminente tramitación de las leyes LGTBI y Trans deben lograr la prohibición de las terapias de conversión e introducir el derecho a la autodeterminación de género, como ya se hizo en la ley Trans Andalucía. Solamente así, podremos garantizar el libre desarrollo de la personalidad y la inclusión de las personas LGTBQI.

Inteligencia Artificial

El uso de la inteligencia artificial (IA) nos afecta cada vez más a todas, incluido empresas y gobiernos. En principio, el funcionamiento de los algoritmos de Aprendizaje Automático es bastante básico, se trata de categorizar, clasificar y segregar datos. El problema surge cuando los sesgos algorítmicos amplifican ciertos prejuicios sociales o afectan desproporcionalmente a grupos históricamente desfavorecidos. Por ejemplo, a la hora de pedir un préstamo, el historial de crédito podría ser sistemáticamente diferente para hombres y mujeres debido a las diferencias en ganancias y el historial laboral.

Otro de los factores problemáticos de IA es la falta de diversidad en los equipos de investigación y desarrollo. Los grupos dominantes se benefician normalmente de mayores índices de precisión por parte de la IA en comparación con los minoritarios. Movimientos como #BantheScan o casos como el de SyRi en los Países Bajos han destapado como el uso de modelos de predicción, a priori neutrales, presentan sesgos ocultos que perpetúan la estigmatización y discriminación de la ciudadanía. En 2020, el gobierno español presentó la Estrategia Española DE I+D+I en Inteligencia Artificial, en cuyas prioridades incluye precisamente evitar el sesgo negativo y los prejuicios de género u otras formas de discriminación, además de mencionar a la Inteligencia Artificial en la Proposición de Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación. Los próximos años nos enseñaran hasta dónde está dispuesta a llegar España y la Comisión Europea en la protección legal del ciudadano frente al desarrollo y uso de las nuevas tecnologías.

Para quienes juzgamos que España nunca ha sido homogénea sino diversa, el avance hacia una autentica sociedad inclusiva se identifica hoy con el reto ineludible de un cambio de rumbo, empezando por aceptar el pasado y potenciar la participación en igualdad de los grupos protegidos en la vida política, social, económica y cultural. 2021 se presenta con una nueva oportunidad para facilitar información, y construir puentes y espacios de presencia dónde ell@s no solo sean el objeto sino también los actores del cambio.

Racismo institucional

En su artículo de opinión ‘En las aguas heladas del cálculo egoísta’ publicado en 1983, Juan Goytisolo, describe a su manera el racismo institucional europeo bajo el “concepto del nuevo delito de ‘mala pinta’”: “la disímil pigmentación de la piel, el color y la consistencia del pelo, la arrogancia bigotil y vestimentaria, en corto, la “mala pinta”, atraerán como imán la mirada hostil de policías, guardias, (…). El culpable será separado cuidadosamente de los demás viandantes en los pasillos y andantes del metro, escogido a dedo (…), obligado a identificarse y exhibir pruebas que contradigan sus signos exteriores de extrañeza, sometido a minuciosos cacheos, empujado a un furgón con sirena y focos giróvagos, obsequiado con las habituales exquisiteces de nuestras acogedoras comisarías.” Poco más que añadir a la descripción de esta ‘otra pandemia’ tan difícil de erradicar.

En este sentido, la muerte de George Floyd y el movimiento Black Lives Matter en 2020 fueron un molesto recordatorio para aquellos que con indiferencia o disgusto sueltan un “no me venga usted, a estas alturas, con desigualdad y racismo.” A este lado del Atlántico, la muerte de Adil, o en años anteriores, la muerte de Miroslav Demeter, de origen gitano, en circunstancias parecidas a las de George Floyd, o el salvaje asesinato de Younes Slimani , de origen marroquí, entre otros casos e informes, nos muestran una realidad que no por falta de visibilidad deje de existir. Además del comisionado para la igualdad y la no discriminación que pretende crear la nueva «Ley de Igualdad de Trato», el nuevo Plan de Acción de la Unión Europea para combatir el racismo y la discriminación racial ofrece herramientas para prevenir cualquier actitud discriminatoria por parte de los cuerpos policiales e iniciar investigaciones al respecto.

Interseccionalidad

Si en lo puro no hay futuro, nos convendría hablar seriamente de la discriminación interseccional: cuando una persona sufre varias causas de discriminación por diferentes razones que interactúan entre sí dando lugar a una forma específica y distinta de discriminación. Por ejemplo, una mujer negra africana puede sufrir una combinación de racismo y discriminación en base a su género y su estatus de extranjería. Identificar esta situación solo es posible cuando se tienen en cuenta la diversidad de identidades y los sistemas de opresión de forma entrelazadas e interconectadas. La manera en la que entendemos la discriminación es fundamental para determinar cómo combatirla y un enfoque interseccional nos permitirá detectar situaciones complejas y abordarlas de una manera más eficiente.

Por esa misma razón, la «Ley de Igualdad de Trato» y las recientes estrategias de igualdad de la Comisión Europea muestran un cambio de tendencia hacia un nuevo enfoque interseccional para abordar la discriminación y las desigualdades a nivel nacional y europeo. Sin embargo, la falta de datos estadísticos desglosados, de la que ya hemos hablado en APDHA, continúa siendo un obstáculo pendiente a fin de identificar el alcance de la discriminación en nuestro país.

Para quienes juzgamos que España nunca ha sido homogénea sino diversa, el avance hacia una autentica sociedad inclusiva se identifica hoy con el reto ineludible de un cambio de rumbo, empezando por aceptar el pasado y potenciar la participación en igualdad de los grupos protegidos en la vida política, social, económica y cultural. 2021 se presenta con una nueva oportunidad para facilitar información, y construir puentes y espacios de presencia dónde ell@s no solo sean el objeto sino también los actores del cambio.


15 de febrero de 2021.

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