La ley de la selva

Diego Boza[*]. Esta mañana el sr. Ministro del Interior ha sido entrevistado en la Cadena SER por Pepa Bueno. La entrevista puede oírse aquí.
Aunque el tema principal de la entrevista ha sido la situación de Cataluña, no voy a detenerme en esta cuestión más que para recuperar una frase suya “…fuera de la ley está la selva”. Una frase que la podemos llevar al ámbito del que sí quiero hablar, a la extranjería.
Porque el sr. Ministro ha dado una nueva vuelta de tuerca en relación con las devoluciones en caliente. Una vuelta de tuerca que consiste en llamarlas rechazo en frontera. Algo en lo que viene a mantener la línea trazada por su Secretario de Estado hace menos de una semana.

Varios soldados del ejército de Marruecos acompañan a un inmigrante en suelo español- (MIKEL OIBAR) - Cadena SER

Varios soldados del ejército de Marruecos acompañan a un inmigrante en suelo español- (MIKEL OIBAR) – Cadena SER

En primer lugar, habría que recordarles a ambos que, como tal, el rechazo en frontera no existe en nuestra Ley de Extranjería. Lo que cabe en esta norma es la expulsión (artículo 55.1 de la Ley de Extranjería), la devolución (artículo 58.3 de la Ley de Extranjería y 23 del Reglamento) y la denegación de entrada (artículo 26 de la Ley de Extranjería y 15 del Reglamento).
Es evidente que el sr. Ministro no hace referencia a la expulsión. La denegación de entrada, de acuerdo a la ley, se produce cuando el sujeto pretende entrar por los puestos habilitados sin cumplir los requisitos para ello. Dicha denegación, tal y como expresa el Reglamento, se realizará mediante resolución motivada y notificada, con información acerca de los recursos que puedan interponerse contra ella, el plazo para hacerlo y el órgano ante el que deban formalizarse.
Las devoluciones, por su parte, son aplicables a aquellos extranjeros que pretenden entrar irregularmente en España, según afirma el artículo 58.3 de la Ley de Extranjería. Esto incluye, según el Reglamento, a los que sean interceptados en la frontera o en sus alrededores. Por tanto, dado que estamos hablando de supuestos de entrada por puestos no habilitados (entrada irregular) la ley considera estos supuestos devoluciones y no, como dice el ministro, rechazos en frontera. Algo que puede valorarse desde el punto de vista fáctico, pero que no tiene ningún sustento jurídico.
Siguiendo con el supuesto de las devoluciones, figura aplicable a los casos a los que nos referimos, el artículo 23 del Reglamento detalla qué debe hacerse cuando un sujeto trata de entrar irregularmente en España. Así, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que hayan interceptado a los extranjeros que pretenden entrar irregularmente en España los conducirán con la mayor brevedad posible a la correspondiente comisaría de Policía, para que pueda procederse a su identificación y, en su caso, a su devolución. Una vez identificado, el extranjero respecto del cual se sigan trámites para adoptar una resolución de devolución tendrá derecho a la asistencia jurídica, así como a la asistencia de intérprete.
Por tanto, sean devoluciones, sean denegaciones de entrada, en todo caso será necesario un expediente administrativo para salvar el mínimo requisito, el de identificar al sujeto y ofrecerle las posibilidades de recurso. Que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cuando interceptan a un inmigrante que acaba de saltar o está saltando la valla lo entregue a la policía marroquí sin más trámites, sin abrir ningún tipo de procedimiento administrativo es saltarse la ley. Lo llamemos devolución en caliente o rechazo en frontera. Y ya lo ha dicho el señor Ministro, “…fuera de la ley, está la selva”, que parece ser que es en lo que él quiere convertir las fronteras españolas. Una selva en la que no rige más norma jurídica que la voluntad del ministro y de los que tienen que cumplir sus órdenes.
Habría que recomendarle al señor ministro, que además de leer la Biblia, la aplique. Que no mienta, que respete a todos los seres humanos que son hijos de Dios. Y que además de lecturas místicas que no le censuro, también se lea las leyes.

[*] Diego Boza es abogado y delegado de Derechos Humanos en Cádiz

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