MANIFIESTO | Concentración por la situación de emergencia de las personas refugiadas en Grecia, Turquía y Los Balcanes.

Los valores en los que se cimentó Europa están presentes en la ciudadanía; porque no queremos ser cómplices de la barbarie, porque nuestros gobiernos deben representar esa Europa que queremos y exigimos; una Europa de derechos y brazos abiertos


Esta tarde nos hemos concentrado en la plaza de El Palillero por la situación de emergencia de las personas refugiadas en Grecia, Turquía y los Balcanes en la que hemos leído el siguiente manifiesto:

“Son cientos las de concentraciones y/o manifestaciones que se han realizado o se van a realizar en estos días ante situación de emergencia de las personas refugiadas en Grecia, Turquía y los Balcanes y en repulsa de las medidas tomadas por el gobierno griego que cuentan con la complicidad de los estados europeos; medidas que violan gravemente los derechos humanos y que no son más que la constatación de lo que desde hace años venimos denunciando; la falta de voluntad política en responder desde 2015 a la grave crisis humanitaria que se ceba con las  personas refugiadas, poniendo en el centro el respeto y garantía de los Derechos Humanos.

La escalada de la guerra en Siria, donde un régimen tiránico junto a grandes potencias mundiales y regionales parecen decididos a provocar un genocidio en los pueblos sirio y kurdo, ha provocado un desplazamiento masivo de población siria que, junto al gran número  de personas provenientes de otros países y otros conflictos, hacen que, en el Mediterráneo oriental, esta situación humanitaria esté llegando a niveles casi catastróficos.

El cierre de la frontera Griega con Turquía y de la frontera Turca con Siria -ambos países pertenecientes o con acuerdos con la Unión Europea-, la enorme violencia de sus respectivas fuerzas policiales y militares, la utilización de personas como moneda de cambio de acuerdos políticos, el incremento de la xenofobia promovida por la ultraderecha directamente en contra de las personas que migran -contra periodistas y contra las organizaciones humanitarias-, es lo que hace necesaria la movilización ciudadana para que demostremos que no estamos del lado de la barbarie y que mostremos nuestro más profundo rechazo ante esta grave vulneración de los derechos humanos.

  • Exigimos al gobierno turco que abra sus fronteras con Siria, que deje de utilizar a las miles de personas que se encuentran en su territorio como mercancía con los gobiernos europeos y con sus planes en el norte de Siria; reclamamos que dé un trato humanitario a las personas que huyen de la guerra.
  • Exigimos al gobierno griego que abandone su política represiva y de amenazas, como las maniobras militares en el mar fronterizo con Turquía y que dé un trato humanitario a las personas que quieren entrar en la Unión Europea, garantizando su derecho a la libre circulación por Grecia en su trayecto hacia Europa central. La suspensión del derecho de asilo anunciado por el gobierno griego y el húngaro es una violación flagrante de la Convención de Ginebra.
  • Exigimos a los países miembros y en especial al estado español, que dejen de establecer acuerdos con países que no respetan ni garantizan los derechos humanos; que no sean cómplices de esta atrocidad; que insten al gobierno griego a cumplir la legislación internacional y que tenga un mínimo de decencia; demandamos al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska que en vez de mostrar su solidaridad y apoyo a la represión griega, muestre un poco de humanidad ante el sufrimiento de miles de las personas que están atrapadas en las fronteras y con todas aquellas que pierden la vida en el Mediterráneo fruto de las políticas migratorias.

Porque con su apoyo a la represión y violaciones de derechos humanos en Gracia y los Balcanes, la Unión Europea ha perdido ya aquellos valores democráticos que fueron el fundamento de su creación. La UE se ha convertido en una siniestra y mortífera fortaleza frente a los pobres y a quienes huyen de la guerra o de la emergencia climática. Y ampara y se suma a la ultraderecha que hoy es la nueva cara del fascismo. Hay que decirlo claro y alto: la Unión Europea está cometiendo crímenes contra la humanidad

Hoy aquí volvemos a demostrar que los valores en los que se cimentó Europa están presentes en la ciudadanía; porque no queremos ser cómplices de la barbarie, porque nuestros gobiernos deben representar esa Europa que queremos y exigimos; una Europa de derechos y brazos abiertos.”


Cádiz, 6 de marzo de 2020.

 

 

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