El Defensor de la Ciudadanía de Granada y la APDHA denuncian el caso de una mujer víctima de delito de odio en Granada

  • El Defensor de la Ciudadanía atendió el año pasado el doble de casos que el año anterior
  • Granada es la provincia española con más delitos de odio por ideología
  • Ambas organizaciones animan a denunciar cualquier tipo de acto discriminatorio.

Granada, 8 de octubre de 2018. Esta mañana, el Defensor de la Ciudadanía de Granada y la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) han denunciado un nuevo caso de delito de odio en Granada. En esta ocasión, una mujer española, que cuenta también con nacionalidad boliviana, interpuso recientemente una denuncia ante la Policía Nacional tras sufrir una agresión física en plena calle que requirió de asistencia sanitaria.

La agresión fue el colofón de dos años de acoso, amenazas y agresiones verbales continuadas por razón de su origen, que la llevó incluso a abandonar dos trabajos por miedo a encontrarse en la vía pública con el agresor, que ha sido detenido.

Ambas entidades han tenido conocimiento de los hechos a través del protocolo de actuación de la Policía para delitos de odio. Tanto para el Defensor, como para APDHA, «el protocolo de actuación de la policía para los delitos de odio ha funcionado de manera diligente y eficaz».  Estos delitos son una de las formas más graves de discriminación contra migrantes, minorías étnicas, personas refugiadas y solicitantes de protección internacional, pues incitan a la discriminación, la hostilidad y, en último término, a la violencia.

En el año 2017, la oficina del Defensor de la Ciudadanía atendió a once personas que denunciaron haber sido víctimas de este delito, lo que constituye, según el Defensor, «el doble de casos que en 2016, y al paso que vamos en el 2018 ocurrirá lo mismo, o más». A su vez, la delegación en Granada de APDHA ha denunciado dos casos de delitos de odio en el último año. Además, «según los últimos datos del Ministerio del Interior, Granada es la provincia con más delitos de odio por ideología» recuerdan ambas entidades.

Sin embargo, gran parte de estos delitos no quedan registrados, pues, como la oficina del Defensor y APDHA apuntan, «es una constante el miedo a denunciar este tipo de delitos». Por ello, animan a «denunciar todas aquellas actitudes xenófobas, racistas y discriminatorias para acabar con la impunidad de este tipo de actos», al mismo tiempo que recuerdan que «existen una serie de mecanismos que garantizan el acompañamiento y protección de las personas que los sufran o hayan sufrido», como la figura del Defensor de la Ciudadanía de Granada, que presta asistencia, apoyo y asesoramiento.

Estas instituciones recuerdan también «que en el momento que se produce el incidente, puedes llamar a Policía Nacional (091), Policía Local (092), Guardia Civil (062), Emergencias (112) o acudir a una comisaría, a la Fiscalía de delitos de odio o a un Juzgado de Guardia para poner una denuncia. No es necesario poner la denuncia inmediatamente, pero sí es conveniente informarse del plazo y preparar bien la información que pueda ayudar a identificar a los culpables».

Manuel Martín, Defensor de la Ciudadanía de Granada, afirma que «actos de discriminación y racismo como el ocurrido en Granada, vulneran los derechos y la dignidad de las personas que los sufren, rebajan la altura moral de quien los comete y empobrecen a la sociedad que los disculpa o tolera.  Es radicalmente inaceptable que se produzcan en nuestra ciudad, muy cerca de nosotros, delitos de discriminación hacia la persona diferente. La igualdad de trato es una cuestión ética y de derechos humanos».

La delegación de APDHA, señala que «es necesario defender el principio de igualdad de todas las personas y poner en valor que son más las cosas que tenemos en común que las que nos diferencian, por ello es preciso trabajar proactivamente en el ámbito de la convivencia y la diversidad, fomentando entre otras cosas, el encuentro, el conocimiento mutuo y la interacción positiva».

El Defensor de la Ciudadanía y APDHA entienden que la denuncia es la mejor forma de actuar frente a cualquier acto de odio que suponga una vulneración de derechos y libertades. Ambas instituciones mostrando su condena de los hechos ocurridos, desean expresar su «compromiso público para seguir trabajando para visibilizar y denunciar casos de discriminación, apoyando a las víctimas y promoviendo políticas que garanticen la igualdad de trato».