Juan Antonio Domínguez: “los derechos humanos están ligados al progreso de todos sin dejar a nadie atrás”

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Cuando conoces a Juan Antonio Domínguez descubres el corazón y el compromiso de las cifras. Este sevillano afincado en Córdoba y socio de la APDHA desde hace 5 años tiene claro que para que salga lo más cercana al cero la ecuación de las vulneraciones de los derechos humanos es necesaria la suma de voluntades de todos y todas. Os dejamos su entrevista, seguramente os enganchará al 100% con un margen de error de 0,0001.

¿Desde cuando eres socio de la APDHA? ¿Qué te hizo unirte a la Asociación?

Yo me asocié a la APDHA hace unos 5 años, era un etapa en la que sentí la necesidad de activarme en defensa de los Derechos Humanos en el espacio que ocupa el artículo 16 de la Declaración universal, “Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio

Por aquel entonces, la APDHA junto con Andalucía Acoge lograron que el Tribunal Supremo, anulara algunos preceptos del RD 240/2007 que regulaba el régimen de los ciudadanos comunitarios y sus familias, sobre entrada, libre circulación y residencia en España de ciudadanos comunitarios y de familiares de comunitarios. Un logro que supuso para cientos de miles de parejas mixtas aumentar exponencialmente su calidad de vida, e igualar derechos entre españoles. Esa lucha de la APDHA fue la que me ancló para siempre como socio de la APDHA.

Tú que eres un hombre de datos, podrías definirnos cómo sería el mapa de las violaciones de derechos humanos en Andalucía? ¿Qué papel juga la APDHA en esta ecuación para acabar con estos datos de la vergüenza?

Bueno, no hace faltan muchos datos  para concluir que la suma de las Concertinas que se extienden por Ceuta y Melilla apuntan a que las principales violaciones de derechos humanos en nuestra tierra se cometen con las personas no comunitarias.

Las personas no comunitarias, junto a la falta de derechos de las personas más vulnerables socialmente, como son: minorías étnicas (gitanos), personas ancladas en la marginalidad (prostitución, prisiones, torturas…) y nuevos seres humanos despojados de derechos básicos por el empobrecimiento social de nuestra tierra, pueden conjugar el mapa de violaciones destacables en materia de derechos humanos más latente en Andalucía, y sin lugar a dudas la APDHA tiene el foco en todas ellas.

La APDHA gracias a su consolidación en el territorio, juega un papel transcendental en la ecuación por la que me preguntas, aunque en términos matemáticos es una condición necesaria pero no suficiente para tener “derechos humanos plenos” en Andalucía.

Visualicemos todos una ecuación de 3er. Grado, igual a cero violaciones de DDHH, esto es

ax3 + bx2 + cx + d = 0

Pues bien, Las administraciones públicas tienen el poder del tercer grado (ax3), y son responsables de la “a”, la sociedad civil tiene el peso del segundo grado (bx2) y son responsables de la “b” y las ONGs tienen la voluntad del primer grado (cx) que gestionan la “c”, todas ellas dependen de variables en este caso el valor incontrolado de la “x”.

La única que no depende de la “x”, es la APDHA, la APDHA es la constante “d” que nunca va a fallar por culpa de alguna variable, la que nunca mirará para otro lado en favor de los derechos humanos, ajustando SIEMPRE su valor (positivo o negativo) para que la ecuación sea lo más próxima a cero, gracias sobre todo a la militancia y a los socios/as que tiene detrás.

Hace unas semanas participaste como coordinador técnico del Estudio La Sociedad Española frente a su Sistema Penal que realizó la APDHA. ¿Qué conclusiones sacaste?

La primera conclusión es ajena a los resultados del estudio, es sobre el equipo de voluntarios/as que trabajó en la investigación, el coraje y esfuerzo que han demostrado para sacar adelante un estudio con un listón muy alto en el rigor metodológico, me han servido para “renovar mis votos” de militancia en la APDHA. Para los que no formamos parte activa en el día a día de la asociación, colaboraciones como ésta nos mantienen alerta, todos y todas debemos aunque sea puntualmente sumar esfuerzos más allá de la cuota de asociados.

Mi conclusión respecto a los resultados, tiene dos focos, el primero sobre los delitos más comunes (lo que llaman mediáticamente los delitos del robagallinas), la sociedad ni de lejos sería tan dura como lo está siendo su código penal, y concluyo que la sociedad demuestra un desconocimiento absoluto (y creo que voluntario) sobre la legislación penal en España y esto tiene una consecuencia inmediata y es que la sociedad está muda y de espaldas (voluntariamente) al poder legislativo en esta materia, y por tanto la legislación está en manos de la ideología partidista de turno. Y me da la sensación de que no se legisla pensando en la reinserción del robagallinas.

El segundo foco, sobre los delitos más graves, mi opinión es que la sociedad no reflexiona suficientemente sobre el asunto, clama la venganza de primer plato. Y para mí sin duda eso es llenar el ojo antes que la barriga, y la consecuencia es una digestión abrupta.

El movimiento asociativo de las parejas mixtas que surgió en mayo de 2008 fue tu primer contacto con la defensa de los derechos humanos ¿Qué se defiende y cuál es el estado de estas reivindicaciones?

Bueno, es un tema complejísimo, pero me atrevo a resumir que defendemos los derechos e intereses de niños y niñas binacionales y de sus padres y madres.

Es complejo, porque hablamos de escenarios tan distintos como el de un español o española que ve violentado su derecho básico a formar pareja con una persona no española, viendo truncado su proyecto vital por decisiones que no tienen una tutela judicial, hasta la lucha en caso de disolver la unión, por el derecho básico de ver a tus hijos también sin tutela judicial.

En España somos más de medio millón de parejas con hijos binacionales [Censo 2011], que se dice pronto.

Este colectivo está extremadamente decepcionado con sus representantes públicos nacionales, no logran entender nuestras complejidades, y se quedan en los rumores y falsas creencias. Lo último es denegar o admitir la reagrupación de un cónyuge en función de tus ingresos. Nuestras reivindicaciones están tomando otro rumbo que mira a nuestros representantes europeos, en red desde European Conference of Binational ( www.ecbcouples.eu ), y es triste que éstos tengan que ser los que llamen al orden. Una pena.

Dinos cuál sería tu mayor deseo en materia de derechos humanos.

Que todo el mundo entienda que los derechos humanos están ligados al progreso de todos sin dejar a nadie atrás.

Es un deseo más de divulgación que de acción, a partir de una reflexión muy personal, cuando me planteo cosas como ¿Cuánta gente queda de los que llegamos al planeta en 1974?

Mi ciclo de vida está ya agotado en aquellos lugares donde existe mayor vulneración de derechos humanos. Es algo local pero que afecta globalmente.

Cuando nuestra especie al completo entienda que los derechos humanos están ligados al progreso de todos (globalmente) sin dejar a nadie atrás (localmente). dejará de importar en que lugar se nace para determinar tu ciclo de vida.

 

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