LA APDHA EN APOYO A LA HUELGA GENERAL DEL 29S

La APDHA  apoya  la huelga del 29S, basándose en las siguientes reflexiones.

 

1. La distribución equitativa y justa de la riqueza no ha sido nunca una preocupación prioritaria para los diferentes gobiernos, es más, con frecuencia son ellos quienes dan cobertura a un sistema económico que genera injusticia y pobreza. La crisis ha servido como excusa para profundizar en el proceso de concentración de la riqueza a nivel mundial desregulando, privatizando, deslocalizando y poniendo en jaque a los gobiernos de una buena parte de los Estados. Todo ello con un único objetivo: consolidar la hegemonía del sistema económico capitalista garantizando mayores beneficios para quienes, de hecho, ya los tenían.

 

2. Hoy, más que nunca, es necesario que nosotros, la ciudadanía, ejerzamos la democracia y nos movilicemos ante el recorte de derechos sociales y laborales, ante el desmantelamiento del estado del bienestar, ante la disminución de la ayuda al desarrollo y, sobre todo, porque las medidas aplicadas para atajar la crisis financiera están siendo la excusa perfecta para justificar un sistema neoliberal que provoca desigualdades y vulneraciones de derechos humanos. Es el momento de despertar y exigir un sistema diferente.

 

3. El culpable de la precariedad no es la crisis, sino el sistema económico neoliberal, nuestros gobernantes y sus políticas.
España y, sobre todo Andalucía, afrontan la crisis con los mismos asentamientos chabolistas y barrios marginales que hace años, con las mismas personas sin hogar y con las mismas dificultades en el acceso a una vivienda digna. Nuestras cárceles continúan llenas de personas presas sin perspectivas reales de reinserción social. Las personas inmigrantes con las que convivimos cada vez tienen más difícil vivir con dignidad. La exclusión y desprotección de las personas que ejercen la prostitución en nuestras localidades aumenta debido a las diferentes reglamentaciones que se van aprobando. Si en 1998 el 26,3% de los hogares andaluces se podían considerar en situación de pobreza, en 2008 el porcentaje se sitúa en un 28,9%. La población que hoy vive bajo el umbral de la pobreza coincide con la que había hace 6 años. Estas personas que permanecieron excluidas en épocas de bonanza (unas 440.000 en Andalucía), hoy están especialmente expuestas a las consecuencias de todo tipo de recortes presupuestarios (1).

El gasto público social representa sólo un 21% del PIB, el más bajo (incluso menor que el de Grecia y Portugal) de la UE-15, cuyo promedio es del 27%. Y si atendemos al porcentaje de la población adulta que trabaja en los servicios públicos del Estado del bienestar, el resultado es el mismo: España se encuentra entre los países con menor tasa de empleo público (9,5%) de la UE-15, cuyo promedio es del 15%(2).

Las rentas del capital y las rentas superiores están entre las menos gravadas en la UE-15, causa de que los ingresos del Estado estén entre los más bajos1 de la UE-15.La situación descrita, además, sólo puede empeorar con los recortes sociales que está implementando el gobierno, con lo que España continuará a la cola de la Europa social.

 

4.  ¿De qué crisis habla nuestra clase política?La actual crisis está provocada por el funcionamiento del modelo económico vigente que confunde el desarrollo con el crecimiento económico y del capital de una minoría enriquecida, que da la espalda al bienestar de las personas y que genera rupturas y fracturas sociales. Cuando los mecanismos de contención, aún precarios, se han venido abajo, ha emergido la crisis social de fondo.

 

 

5. ¿Por qué nos movilizamos?· Para exigir una reforma fiscal que grave el enriquecimiento no productivo y especulativo y que permita avanzar en un estado social efectivo. Para acabar con la desregulación de la banca y los movimientos especulativos de capital.

· Para exigir una intervención pública mayor, dirigida a la creación de empleo, incluyendo puestos de trabajo en los servicios del estado del bienestar,  a la redistribución de la riqueza y centrada en las personas. Debemos exigir que no se privaticen los servicios del estado del bienestar porque dificultaría el acceso a la educación, sanidad, a la vivienda y a los servicios sociales. El acceso a dichos servicios es un derecho, no una limosna.

· Para exigir que no se desregule el mercado laboral y que en ningún caso disminuyan los derechos laborales, como viene ocurriendo en los últimos años, mientras que los beneficios empresariales han ido incrementándose.

· Para exigir una banca pública, que garantice el acceso al crédito, que invierta en el territorio y que no intervenga en los movimientos especulativos. Debemos apoyar opciones como la banca ética y formas de economía alternativas, solidarias y respetuosas con el medio ambiente.

·  Porque nos negamos a aceptar la actual dictadura de capital financiero que constituye hoy, a través del FMI, el BM, el BCE y otras instituciones de la globalización, el verdadero gobierno del mundo del que son cómplices, o al que se pliegan sumisamente, quiénes siguen presentándose falsamente como gobernantes políticos y que llevan a la miseria e indignidad a millones de personas en el planeta. Esta realidad ha quedado dramáticamente reflejada en la revisión del nivel de consecución de los Objetivos del Milenio que se ha llevado a cabo en los últimos días: 10 años después de que se asumiera este compromiso global en el marco de Naciones Unidas, los gobiernos de los países enriquecidos y las citadas instituciones internacionales deberían sonrojarse ante los paupérrimos avances, cuando no directamente retrocesos, en los indicadores de los ODM que ha puesto de relieve la revisión.

 

Debemos movilizarnos el 29 de septiembre y participar en la huelga general para exigir respeto, dignidad y un sistema político y económico diferente. No es posible permanecer por más tiempo impasibles ante un sistema que para producir riqueza se apoya en la pobreza y en la exclusión y ante un gobierno que manipula a la ciudadanía haciéndole creer que las únicas medidas posibles para salir de la crisis son las que más convienen al poder del capital. Debemos ser ahora y ya protagonistas del cambio.

 

Los derechos hay que ejercerlos y defenderlos para no perderlos. Los Derechos Humanos han de servirnos como herramientas de lucha por la dignidad y la justicia universales.
1.  Ver informe de la APDHA “Crisis económica y exclusión social en Andalucía”,  junio 2010.
https://www.apdha.org/webanterior/index.php?option=com_content&task=view&id=798&Itemid=4

2. “España social a la cola de la UE”, artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 27 de mayo de 2010.

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