[Vídeo] Hablamos con el Sindicato de Inquilinas

Desde que el pasado 17 de marzo el Gobierno aprobó una moratoria en el pago de las hipotecas a los colectivos vulnerables a consecuencia del coronavirus, los bancos han recibido 228.322 solicitudes para acogerse a esta ventaja. Según los datos del Banco de España, el pasado 30 de abril las entidades habían aceptado 65.559 de esas solicitudes.
El coste del rescate a la banca por la crisis está en 65.725 millones, el Banco de España estima que solo se recuperarán 14.785 millones de euros en una década.

El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos del Alquiler, la plataforma que promueve #HuelgaAlquileres consideran que todo lo que no está claro “siempre perjudica a la persona inquilina” y no a los propietarios. Además, establecen que la norma no cubre ni contratos de renta antigua, ni a las personas que comparten piso, ni a los contratos finalizados desde que comenzó el estado de alarma.

No comparten que en el caso de los pequeños propietarios el mecanismo principal que se ofrezca sean los microcréditos y que para cubrir alquileres hinchados los arrendatarios deban demostrar su vulnerabilidad aunque el arrendador no necesite demostrar que estas rentas son necesarias para su supervivencia. Las familias que no se puedan acoger a estos mecanismos restrictivos formarán un embudo en los Servicios Sociales en busca de un piso público.