Permisos

Ordinarios

Se dan como preparación para la vida en libertad. Para ello hay que estar en segundo o tercer grado, haber cumplido una cuarta parte de la condena y no tener mala conducta (no tener sanciones). Los permisos tiene que pedirlos el interno y los concede la Junta de Tratamiento. Si se deniega, se puede recurrir al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria. 

¿Cuánto tiempo dura este permiso? 

Depende. Tendrán una duración máxima de siete días de duración, cada uno. Podrán disfrutarse varios a lo largo del año. 

Si está en segundo grado: 36 días al año. 

Si está en tercer grado: 48 días al año.

Extraordinarios

Por cuestiones humanitarias (boda, entierro, parto de la mujer o visitar a un familiar enfermo u otros importantes y comprobados motivos). 

De fin de semana

Para personas en régimen abierto (tercer grado). Desde el viernes hasta el lunes. 

¿Qué se tiene en cuenta para conceder un permiso de salida?

La ley dice que el informe del Equipo Técnico será desfavorable cuando haya indicios de que la persona pueda cometer un delito o fugarse durante el permiso o que sea negativo para su tratamiento. En la realidad se tienen en cuenta muchos factores que se van puntuando y si te sale una puntuación alta, no te dan el permiso. Por ejemplo, ser extranjero, que el domicilio familiar esté lejos, que quede mucho tiempo de condena por cumplir, que haya estado en primer grado en algún momento, que sea reincidente, que haya fallado en un permiso anterior o nunca le hayan dado ninguno, que esté por un delito sexual, que le queden más de 5 años para llegar a las tres cuartas partes de la condena, que consuma drogas o que tenga una enfermedad mental. Es decir que, aunque la persona cumpla con los requisitos de la ley que son estar en 2º o 3º grado, no tener mala conducta y haber cumplido ¼ de la condena, pueden no darte ningún permiso porque tengas algunas de las variables anteriores.