Trabajo en prisión

Aunque el trabajo en prisión se encuentre recogido en la ley penitenciaria como un derecho y un deber de la persona presa, así como una parte fundamental del tratamiento penitenciario, no todo trabajo dentro de la prisión será remunerado. Esto significa que todos los trabajos se tienen en cuenta para poder lograr más beneficios penitenciarios o un mejor módulo, pero solo algunos son remunerados, es decir, la persona cobra un dinero por hacerlo.

¿Qué tipos de trabajo existen en prisión?

Dentro del trabajo que pueden hacer las personas presas hay varios tipos. Aunque la normativa es muy compleja, podemos decir que hay tres maneras fundamentales de trabajar en prisión:

  • Actividades productivas o remuneradas: consisten en trabajar en un taller con un contrato de trabajo como si estuvieras en una empresa de fuera. Algunas veces son trabajos para la propia administración y otras veces para empresas privadas y SÍ se pagan, aunque los sueldos suelen ser muy bajos.
  • Actividades no productivas: puede pagarse algún incentivo económico por ellas, obtenidos en la venta de los productos elaborados, pero no debe confundirse con una remuneración. Las hay de distinto tipo, sobre todo:
    • Tareas ocupaciones, artesanales, artísticas o formación profesional: forman parte del programa de tratamiento de la persona presa y no se paga por realizarlas. Son buenas para que la Junta de tratamiento te valore bien y también para no estar todo el día en el patio sin hacer nada. Aquí también podríamos meter algunas tareas que son obligatorias, como la limpieza de la celda.
    • Servicios auxiliares: son las que normalmente se llaman DESTINO y consisten en trabajos para el propio funcionamiento de la prisión: cocina, economato, reparto de la comida, biblioteca, peluquería, jardinería, arreglos, etc. En ocasiones, se formalizan contratos laborales para realizar estas funciones, por lo que coinciden presos que cobran con otros que no.

Si quieres saber más sobre este tema: https://apdha.org/media/guia-trabajo-en-prision-2015.pdf

Remuneración:

Pese a lo que pone en la ley, la retribución del trabajo en prisión es muy inferior a la de la calle. La ley penitenciaria establece que el salario se fijará en función del rendimiento normal de la actividad de que se trate y del número de horas, tomando como referencia salario mínimo interprofesional, que incluirá la parte proporcional de días de descanso semanal, vacaciones y pagas extras. El importe de la hora se determinará por la entidad Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo (TPFE) anualmente. Sin embargo, acudiendo a los últimos datos disponibles, se pagan importes muy inferiores al salario mínimo pese a trabajar en ocasiones las 40 horas semanales, sino más.

Embargo del salario en prisión: ¿es posible?

La retribución de los internos por su trabajo en prisión será embargable en las mismas condiciones establecidas en el art 607 LECi para la población general. Por lo tanto, es inembargable el salario que no exceda del salario mínimo interprofesional, que en 2022 es de 1.000€ al mes en 14 pagas y de 14.000€ al año. Es decir, si se cobra menos de estas cantidades no cabe embargo. En prisión los salarios no superan esta cantidad.

Solo existe una excepción contemplada en el art 608 LEC: el impago de la pensión de alimentos debidos al cónyuge o a los hijos. En estos casos el Juzgado competente fijará la cantidad que puede ser embargada, teniendo en cuenta las circunstancias de cada caso y las necesidades de las partes.

Subsidio por desempleo:

Al salir de prisión muchos trabajadores necesitan una ayuda para poder tener ingresos en los meses siguientes hasta que encuentren un trabajo. En el caso de tener cotizados más de 360 días en los últimos 6 años, bien por haber trabajado mientras se estaba en prisión o por cotizaciones anteriores, se puede pedir la prestación contributiva por desempleo (paro). Hay que tener en cuenta que, cuando se trabaja en prisión, la base de cotización muchas veces es muy baja, por lo que la prestación puede verse muy afectada por esto.

Al ser liberado después de haber estado más de 6 meses en prisión, de no tener derecho a paro ni trabajo, se puede solicitar el subsidio por desempleo. Para ello hay que inscribirse como demandante de empleo en el plazo de un mes desde la salida. Tras un mes de espera se podrá solicitar el subsidio.

¿Qué sucede si estoy cobrando el paro y entro en prisión?

Al estar en prisión se pierde la disponibilidad para trabajar, por lo que no se puede pedir ninguna prestación por desempleo. Ahora bien, si el trabajador tenía reconocida antes de la privación de la libertad una prestación y tiene responsabilidades familiares (cónyuge o hijos menores de 26 años), entonces podrá seguir cobrando la prestación.

Para más información: https://loentiendo.com/ayudas-reinsercion-carcel/