APDHA Sevilla denuncia el abandono, por parte de las distintas administraciones, de las personas más pobres y excluidas de Sevilla

IMG_20200423_133859APDHA Sevilla denuncia el abandono, por parte de las distintas administraciones, de las personas más pobres y excluidas de Sevilla

Las medidas sociales son propaganda y, además de ser ridículas e insignificantes,  no terminan de concretarse

Sevilla, 4 de mayo de 2020.- Desde la delegación de Sevilla de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) queremos denunciar la falta de concreción de las medidas de choque anunciadas por  las distintas administraciones (local, autonómica y estatal) para paliar los estragos de la crisis sanitaria. El grueso de las diferentes ayudas sociales proclamadas son, a día de hoy, propagandísticas y no terminan de implementarse pese a las urgentes necesidades existentes entre los sectores de población más empobrecidos.

Al tiempo que se decretaba el estado de alarma el 14 de marzo, las Administraciones Públicas  actuaron diligentemente protegiendo los intereses económicos de las empresas facilitando sus ERTEs con mecanismos ágiles y operativos. Por el contrario, y pese al evidente desamparo al que se vieron abocados por ese decreto los sectores más vulnerables, la administración no dispuso medidas relevantes de aplicación inmediata que atendieran las urgentes necesidades y carencias por él generadas.

Ha tenido que ser la iniciativa ciudadana la que diera respuesta, con medios precarios, a esta situación de emergencia. Se hacía imprescindible, para que nadie quedara atrás, la coordinación de las distintas administraciones. La realidad ha sido otra:

  1. A nivel municipal: la situación antes del Covid-19 era complicada porque se partía de unos Servicios Sociales totalmente colapsados, insuficientes para responder a las necesidades de seis de los 15 barrios  más pobres de España. Ahora la situación es aterradora al sumar al colapso la atención telemática.  Con la situación actual muchas familias que sobrevivían gracias a trabajos precarios, en la economía sumergida, se han encontrado sin ingresos y no pueden acceder a ningún tipo de prestación. Las ayudas, a todas luces insuficientes, han tardado en llegar y se han concretado en lotes de alimentos básicos, quincenales o mensuales, a través de los Servicios Sociales y la activación del plan SYGA (Solidaridad y Garantías Alimentarias) consistente en la entrega en ciertos centros escolares menús para menores que ya recibían antes de la emergencia sanitaria y que deja fuera a muchos que han visto agravada su situación como consecuencia de la declaración del estado de alarma. El Ayuntamiento muestra complacencia con su manera de proceder y llega a afirmar que “tienen capacidad de respuesta para la práctica totalidad de las demandas de ayudas existentes”. Pero la realidad es otra. El director de Cáritas Sevilla dice que la situación no está controlada y que han aumentado sus ayudas un 50% para atender a familias, con necesidades básicas, a las que el  Ayuntamiento no está llegando. En la misma línea están los posicionamientos públicos de la Plataforma Tres Barrios-Amate, Nosotros También Somos Sevilla o los dos informes efectuados por la Redes de Apoyo Mutuo de Sevilla ( RAMUCA).
  2. La Junta de Andalucía no está implementando las medidas necesarias y de urgencia que se precisan. Las familias solicitantes de la Renta Mínima de Inserción (REMISA), última ayuda social que se puede solicitar cuando no tienes nada y que tiene la consideración de derecho subjetivo, llevan una demora de 18 meses.  La Junta es incapaz de resolver los montones de expedientes que se amontonan en sus despachos y que son cruciales para garantizar unos ingresos mínimos a familias que están en total desamparo. Esto es inadmisible y lo hemos denunciado en varias ocasiones. Denunciamos que ahora se quiera dar normalidad a una forma de intervención ridícula y estigmatizadora con la “tarjeta monedero”  que además se gestionaría desde lo privado abandonando las medidas normalizadoras que no llegan por el laberinto burocrático que montó en su día la Junta de Andalucía.
  3. Desde el Gobierno de España no para de hablarse del ingreso mínimo vital. Se ha hablado pero nada se ha concretado. Cuando se apruebe podremos valorar la medida: personas beneficiarias, condiciones, burocracia, etc. La realidad a día de hoy es que todas las familias a las que iría dirigido ese ingreso mínimo se encuentra en total desamparo. Entendemos que la Renta Básica Universal, en este caso Renta Básica de cuarentena,  puede implementarse de forma inmediata para hacer frente a la situación de emergencia en que nos encontramos.

Desde nuestra asociación demandamos como necesario afrontar la situación  de emergencia social que vive secularmente nuestra ciudad. La pobreza no puede esperar y la situación se recrudece y empeora. Es hora de actuar. Esto se concreta en inversión, puesta en marcha de programas sociales que, además de a lo paliativo, vayan a las causas que generan la exclusión.

Desde la APDHA Sevilla hacemos un llamamiento a las distintas administraciones (local, autonómica y estatal) para que se coordinen y no dejen pasar un día más sin afrontar la situación de exclusión y empobrecimiento de las personas más vulnerables.