La Cooperación Internacional y los Derechos Humanos.

Juan B. Jiménez Morales, es presidente de la Coordinadora de ONGD de la Provincia de Cádiz

Me gustaría que el lector previamente hiciera un repaso de los artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, haciendo un pequeño homenaje a su 70 aniversario.

Tras la lectura, podríamos comenzar a darle la mano a la cooperación internacional y mirarla desde distintas ópticas para acabar de camino en mismo objetivo global.

Cada día, en cada momento, encontramos oportunidades para luchar a favor de la gente más vulnerable, más desfavorecida y marginada por un sistema o modelo injusto que hemos construidos todos sin reparar en los DAÑOS COLATERALES.

La cooperación internacional es en nuestro quehacer cotidiano, sentirte orgulloso de que tus actos, tus comportamientos, tienen como eje principal LA PERSONA, ésa que está a tu lado merecedora de que te des cuenta de que tiene hambre, o no tiene techo, o necesita ropa, o no tiene un salario digno, en definitiva, no puede ejercer plenamente sus derechos para disfrutar de una vida digna.

Extrapolando, no conceptos, sino realidades, la cooperación internacional está sustentada por personas y entidades que luchamos, con y para las poblaciones desfavorecidas y como parte de un movimiento global con el objetivo de erradicar la injusta desigualdad y para lograr que todos los seres humanos puedan ejercer plenamente sus derechos para disfrutar de una vida digna.

¿Te suena algo el último párrafo a algunos artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos? Sigamos de la mano.

Cuando en mi quehacer diario me preocupo porque las autoridades tomen las decisiones que a mi me atañen más adecuadas a una compra pública ética, a través de mis actividades de incidencia política como individuo o dentro de una organización, entonces estoy llevando a cabo a nivel micro lo que la cooperación internacional ha de primar con énfasis en las causas estructurales enfocadas en los derechos humanos haciendo una intervención directa e indirecta (incidencia política, estudios, campañas, capacitación, alianzas, etc..)

En la actualidad es impensable no dar respuesta a los problemas más allá de nuestras fronteras y no exigir la misma solidaridad que queremos para nosotros.

En esto se basa la cooperación internacional, que a través de otros instrumentos como la Ayuda Oficial al Desarrollo es un instrumento imprescindible para poder llegar a cumplir los artículos que hemos leído, previamente, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La cooperación internacional, por tanto, ha de ser una expresión convincente de la responsabilidad que tenemos todos los actores de la sociedad para cumplir con la citada Declaración de hace 70 años, para, por desgracia en la actualidad, gran parte de la población mundial y en especial con los países empobrecidos.

Van de la mano, la cooperación internacional y los Derechos Humanos, y extendiendo el concepto los dos compañeros han de participar en un proceso multidimensional que busca ampliar las capacidades y oportunidades de los pueblos, dentro de los límites de sostenibilidad del planeta, teniendo como fin último garantizar los derechos humanos, incrementando el grado de libertad e igualdad, luchando contra las causas de discriminación y proporcinando las condiciones que hagan explotar el máximo potencial de las personas para hacerlo en un marco social más justo, igualitario y solidario.

El plato fuerte que han de degustar este paseo de la mano (la cooperación internacional y los Derechos Humanos), es la justa redistribución de la riqueza mundial y en esto la cooperación internacional ha de crear un contrato social que se fundamente en la redistribución de la riqueza mundial basándose en la mirada de los derechos humanos que supere la discrecionalidad del asistencialismo.

Ha de trabajar la cooperación internacional con un compromiso real para la erradicación de los paraísos fiscales permitiendo la capacidad recaudatoria bajo criterios de progresividad, justicia y transparencia.

Dicho de otra manera, que debemos hacer lo imposible desde la cooperación internacional para que todos paguemos en base a nuestros ingresos y que ello permita una base recaudatoria mayor a todos los gobiernos y el mayor ingreso impositivo permita llevar a cabo políticas de redistribución capaces de cumplir con los artículos de nuestra Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Eso espero y en eso confío.

SALUD.

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