Hoy 22 de noviembre nos hemos concentrado en la Plaza San Juan De Dios por el Día Mundial de las Personas Sin Hogar donde leimos el siguiente manifiesto:


DERECHO A UNA VIDA DIGNA
«LA CALLE NO ES UN HOGAR, DERECHO A TECHO»
Por una atención digna a las Personas Sin Hogar (PSH) mediante una red pública, estable y de calidad.
El sinhogarismo, es el gran desconocido. Son las personas sin techos, olvidados e invisibles para las instituciones públicas. Es una de las formas más extremas de exclusión social que menoscaba profundamente la dignidad de las personas y las despoja de su identidad como ciudadanas de pleno derecho. No hay respuesta de todas las administraciones públicas, ni datos cuantitativos ni cualitativos para explicar y dimensionar este fenómeno que crece de forma exponencial. No sabemos cuántos son, los motivos por las cuales han llegado a esta situación, sus historias de vida. Además, claro está, de las auténticas causas estructurales del sistema neoliberal, capitalista, que expulsa y arroja del mismo a un número cada vez mayor de personas, ante la falta de los recursos más básicos y necesarios para vivir, entre otros, vivienda y trabajo de los que muchas de ellas carecen.
En los últimos días se ha conocido que, en Granada, a través de la plataforma “la calle mata,” desde junio del 2024 han muerto 10 personas sin techo, esto es tan solo la punta del iceberg de todo el abandono, desidia y malos tratos que sufren.
Andalucía, de acuerdo a los últimos datos elaborados por la red andaluza de lucha contra la pobreza y exclusión EAPN-A, es la comunidad de España con más pobreza y exclusión social; según esta información de octubre del 2024, el 37,5% de la ciudadanía está en riesgo de pobreza y exclusión social. Sobre los sinhogarismos poco o nada se conoce, a las PSH que “mal habitan en las ciudades y pueblos “hay que añadir las personas jornaleras procedentes de la migración que viven en la provincia de Huelva en situaciones insalubres y paupérrimas. La Dana ha destrozado sus ya pobres chabolas de cartón y plástico, así como sus escasas pertenencias, pero de ellos y ellas NADA DE DICE.
Los ayuntamientos los olvidan, al igual que la Junta de Andalucía y el Gobierno central, ellos no existen y tan solo la solidaridad ha paliado en alguna medida parte de este gran desastre.


Las políticas hacia las personas sin hogar siguen siendo fragmentadas, dispares y asistencialistas. Refuerzan y perpetúan situaciones de dependencia y exclusión.
Es necesario una la intervención social que se centre en estas personas de manera integral.
La privatización de los servicios de atención a PSH se ha demostrado cara, poco eficaz e insuficiente y además su fragmentación no contribuye a una atención integral de sus necesidades y demandas.
Es responsabilidad de las administraciones públicas velar y garantizar las condiciones de vida dignas para las PSH y erradicar las situaciones de aporofobia, rechazo a las personas pobre, que se dan en las ciudades andaluzas.
Por ello la APDHA demanda:
- Que se presente el plan andaluz para erradicar el sinhogarismo, así como la dotación presupuestaria para la ejecución del mismo, mecanismos de seguimiento y evaluación.
- Red pública, estable y dotada suficientemente de servicios de atención digna a las PSH.
- Remunicipalización de los servicios de atención a las PSH.
- Adaptación del sistema de atención a la realidad, necesidades, demandas y complejidad del sinhogarismo.
- Facilitar y simplificar el acceso a los recursos y ayudas. Desarrollo de una carta de derechos y deberes en lugares visibles de todos los centros de atención a las PSH.
- Espacios de coordinación entre las administraciones locales y la autonómica, con seguimientos y evaluaciones periódicas.
- Incremento de las plazas para convalecencia hospitalaria.
- Distribución de los recursos para las personas sin hogar o en exclusión social por los barrios de las grandes ciudades, reduciendo su actual concentración.
- Realización de un censo de PSH y un estudio periódico a nivel cualitativo y cuantitativo del sinhogarismo en Andalucía.
- Movilización de recursos residenciales públicos en régimen de cesión o alquiler a PSH. En este sentido, apostamos por la estrategia “primero vivienda” como metodología prioritaria de lucha contra el sinhogarismo.

















