OPINIÓN | Pensamientos sobre Ceuta y la frontera –el colonialismo está bien y está vivo.

Por Alexandra Mittermüller, antropóloga cultural y social. Pasante en APDHA.


Leer sobre toda la injusticia que está sucediendo en el mundo nunca será suficiente para entender un hecho realmente. Durante mis estudios, estuve leyendo mucho sobre “la fortaleza europea”, pero ver la injusticia de primera mano es simplemente diferente.

Esta semana he estado en Ceuta. Ceuta se encuentra en el continente africano, sin embargo es parte de España. Cuando llego a Ceuta, se hace cada vez más claro que el colonialismo sigue vivo y goza de salud. Caminar por el centro de la ciudad te hace sentir como si fuera verdad: La hermosa arquitectura española, hay arte con influencia de Salvador Dalí, la gente parece estar alegre y feliz y es posible pasar un rato agradable. Pero tan pronto como empiezas a mirar más de cerca, te das cuenta de que es un frente falso y eso comienza a desmoronarse a una velocidad repentina: Bajo el puerto, se pueden ver a los refugiados que están esperando la oportunidad de abordar un barco a Europa. La esperanza y la desesperación están muy juntas y puedes sentirlo, si te dejas. Pero aquí todavía puedes mirar hacia otro lado, si quieres.  En la frontera, se hace evidente lo que uno ya sabía desde hace mucho tiempo.

La frontera consiste en un muro de 8 km de largo, que tiene 6 metros de altura y se dice que separa a España de Marruecos. Cuando pasamos la frontera a Marruecos no tenemos ningún problema.  ¿Y porqué? Tenemos un pasaporte rojo. Somos europeos. ¿Valemos más? En este mundo absurdamente sí. No tuvimos que esperar. Hay otro trato por parte de la policía.  Entonces te queda muy claro que hay dos clases de personas. De las mujeres marroquíes que trabajan en España y esperan horas en el calor hasta que pueden cruzar la frontera, estamos separados por una pared de madera. ¿Lo que no vemos no es nuestro? Es absurdo. Eso es Europa – ¿la gran Europa?

Entonces, creo que es muy importante saber sobre esto, porque tendemos a olvidar que la política de la Unión Europea es la causa de tanta injusticia. Soy de un país muy rico, pero también en Austria, los partidos que ganan elecciones representan políticas inhumanas. Las fronteras exteriores de la UE parecen estar muy lejos y a políticos como Sebastian Kurz les resulta más fácil generalizar y despreciar las declaraciones y al odiar, agitar a los demás, que no tienen voz en el discurso de todos modos.

Dejemos ya de promover esta falsa narrativa de ser pacificadores y que merecemos ser ricos. Pero no debemos olvidar el hecho de que somos ricos porque hemos estado explotando y todavía estamos explotando otros continentes y países. No está etiquetado bajo el concepto de colonialismo pero si nos fijamos en las condiciones, no deja de ser eso, una forma más del colonialismo.

Deberíamos saberlo.

Deberíamos aprender.

Deberíamos ser mejores.


Cádiz, 8 de julio de 2019.

 

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