Manifiesto elido en la concentración celebrada esta mañana por la muerte de una personas sin hogar en la Caleta, en el Balneario de la Palma (fotos del acto: Aquí)
Que nadie más muera en la calle
Un vecino nuestro, que mucha gente conocía, de 52 años, que había nacido en Puerto Real y que las circunstancias de la vida lo llevaron a vivir en la calle, pese al apoyo y la voluntad de su familia.
No somos nosotros nadie para juzgarlo. Sólo hemos venido a expresar nuestro dolor. Hemos venido a solidarizarnos con él y sobre todo con su familia, que está aquí con nosotros.
Pero, con el corazón encogido de pena, también hemos venido a expresar nuestra rabia, porque ya son muchas las personas que están muriendo en la calle en Cádiz.
Nuestro recuerdo se extiende a quienes murieron estos meses atrás
A Antonio Parra, que murió en diciembre pasado bajo el puente de la zona franca
A Andrés que falleció en noviembre en la Plaza de las Tortugas.
Y más lejos, porque todos ellos tuvieron nombres y una vida que debieran haber podido terminar con dignidad.
A Pedro Luis que era de Cantabria y apareció muerto en Capuchinos en mayo de 2015.
O a José María Sánchez Moreno, un sevillano que vivía en los pisos abandonados de los chinchorros con su pareja y que apareció muerto en enero de 2015
También en 2014 perdieron la vida dos personas en la calle. Una persona en abril en Canalejas y Antonio García que murió en la Plaza de las Flores en noviembre de 2014.
Y podríamos mirar atrás para recordar que en 2013 también murieron otras dos personas, con Antonio que llamaban el portugués en la calle San Francisco
La muerte de Joaquín se suma a todas estas muertes trágicas que no olvidamos. Algo está pasando para que mueran tantas criaturas que tenían toda la dignidad que deben tener todas las personas. Y desde aquí reclamamos que se analicen cuáles son las circunstancias que provocan que haya tantas personas que pierden la vida en nuestras calles.
Y no queremos culpar a nadie de la muerte de Joaquín. Hace unos meses, primero en la Plaza de las Tortugas y luego en la Zona Franca, durante los duelos por Andrés y por Antonio, expresamos que estas muertes son responsabilidad de todos, de la sociedad, de los colectivos sociales, de los medios, y sobre todo y muy especialmente de las administraciones en sus diferentes niveles.
Pese a ello, como en aquellas ocasiones, pedimos y rechazamos cualquier tipo de aprovechamiento partidista por estos trágicos hechos porque sería indigno, ya que todos debemos unirnos para solucionar este gravísimo problema social, pero tampoco podemos silenciar la gravedad de esta situación injusta.
Se trata de un doloroso fallecimiento, que tal vez nadie podía haber evitado, pero lo que sin duda es cierto es que de haberse adoptado las medidas necesarias podría haberse consolado su sufrimiento.
Amigos, amigas
No queremos volver a concentrarnos. No queremos que se vuelvan a producir más muertes en la calle. No queremos que nos tengamos que encontrar de nuevo para expresar pena, dolor y rabia.
Una muerte es inadmisible. Todas las que hemos enumerado son ya absolutamente insoportables.
Por Joaquín, por Antonio, Andrés, Pedro Luis, Jose María y todos cuantos han muerto en la calle. Os pedimos un minuto de silencio. Gracias
















