La luz de Cádiz cruzada de aviones de guerra

Entrada a cargo de Cristóbal Orellana, (miembro de la RANA). Luego Nota de Prensa de la Plataforma Andaluza contra las Bases y la Guerra (a la que pertenece la APDHA)

La luz que se vive en Cádiz es un increíble espectáculo que algunos pintores, cineastas, poetas, etc., han resaltado en sus obras de arte. A Rafael Alberti, por ejemplo, lo llamaban el poeta del mar y de la luz. La luz y la claridad de los cielos no solamente en la Bahía de Cádiz sino en toda la provincia es un acontecimiento que guarda alguna relación con la vibrante sensación que los visitantes tienen cuando acuden al Cabo de San Vicente y empiezan a supurar en sus mentes y corazones el Horizonte, el Silencio, la Vida. Esta indescriptible luz es, quizás, el fenómeno espiritual más notable en el que vivimos los gaditanos y por eso monasterios como el de la Cartuja en Jerez, el santuario de Nuestra Señora de la Luz en Tarifa, el antiquísimo templo de la isla de Sancti Petri frente a Chiclana, etc., tienen o han tenido en el fenómeno de la luz una peculiar clave. Todo gira, quizás, alrededor de la intensa llamada a la vida que trae pareja la luz de Cádiz, que es también la misma luz atlántica que se puede apreciar en toda la costa sur portuguesa y onubense.

Pues esta luz de vida está, lamentable y continuamente, surcada de aviones de guerra que proceden de las bases militares de Rota, Morón y Gibraltar. Aviones y helicópteros de guerra de todas clases cruzan los cielos de Cádiz sin descanso. Los grandes cargueros norteamericanos, los Galaxy, o los cazabombarderos F18, etc., emponzoñan nuestras vidas y nuestros cielos con sus humos contaminantes y sus ensordecedores ruidos de guerra… al compás del soniquete vergonzoso de la Junta de Andalucía o del gobierno mentiroso de Madrid que explican rutinariamente, cual sangrienta letanía gubernamental, que estos aviones están ahí para protegernos a nosotros y a la democracia. En definitiva, en vez de tener cielos limpios, de aves migratorias y de cometas y de esperanza y de dignidad humana, nuestra bellísima luz está manchada de grotescos gobernantes voladores decididos a hacer del militarismo y las guerras la única luz sucia, de ataúd, que ilumine nuestras vidas.

Si alguien que lea estas líneas quiere comprobar todo lo que digo sobre la luz y la militarización que sufrimos, no tiene más que ir a tomar un café al bar Elías. Está en la urbanización Fuentebravía, pegado a la base de Rota por el lado de la playa del Almirante, en un alto desde el que se divisa toda la Bahía de Cádiz. Ir allí y sentir el contraste entre esa luz a la que me refiero y el temible nido de avispas grises que está incrustado junto al pueblo de Rota es todo uno y lo mismo. Tomar un café en esa espectacular terraza que tiene el bar Elías, inundarse de luz y padecer, al mismo tiempo, la vista de los grandes muelles de la base con sus navíos y aviones de guerra es una inolvidable experiencia a la vez mística y humana, demasiado humana quizás. Por todo esto, creo yo, el espíritu de los gaditanos está alterado, en riesgo, dolido. Porque vivir en una luz de intensa vida y, a la vez, cruzada de aviones de guerra es una experiencia que rompe el alma.

Afortunadamente, los ecologistas y pacifistas, agrupados en la Plataforma Andaluza contra las Bases Militares y la Guerra, han decidido convocar una concentración de luz el próximo sábado 16 de septiembre a las 12,00h. en la plaza Pío XII-playa del Chorrillo, con idea de oponerse dignamente a la parada militar aérea que la Marina de Guerra española organiza ese día con motivo, dice el belicista gobierno, de los 100 años de la aviación naval.

Es decir, los ecologistas y pacifistas de Andalucía nos invitan a disfrutar de la luminosidad de la Bahía de Cádiz este sábado 16 en Rota, para no resignarnos a cielos surcados de humos tóxicos, para no pasar por alto que la Paz y la Solidaridad entre los pueblos -la única luz que puede y debe guiar el frágil destino de este planeta- no merece este festival aéreo militar organizado por los disparatados almirantes y generales que gobiernan en la Base. Hay demasiadas guerras y demasiada poca luz en el belicoso cerebro de nuestros gobernantes. Encendamos nosotros y nosotras una vela de paz y solidaridad en el corazón de la gente este sábado 16 a las 12,00h. en Rota.


NOTA DE PRENSA

PLATAFORMA ANDALUZA CONTRA LAS BASES Y LA GUERRA

La Plataforma Andaluza contra las bases y la guerra ha convocado concentración para el sábado 16 de septiembre a las 12 horas en la Plaza de Pio XII (Playa del Chorrillo) de Rota para manifestar nuestro rechazo al Festival aéreo naval que va a tener lugar ese día en esta localidad.

Con la presencia del ciudadano Felipe,  y representaciones  del gobierno y de los países que componen la Alianza Militar de la OTAN se va a “conmemorar” el 100 aniversario de la Marina Naval con un festival aéreo naval internacional. Este evento militarista se acompañará con la jornada de puertas abiertas en la Base de Rota y diferentes actos en el entorno de la Bahía gaditana.

Para la Plataforma Andaluza contra las Bases y la Guerra, esta exhibición militarista es inmoral y de una absoluta irresponsabilidad por varias razones:

  • La primera es por el fin auténtico al que va destinado todo este armamento, que no es otro que el de hacer la guerra, invadir países y sembrar la muerte. Resulta bastante incoherente esta ostentación de potencial armamentístico pública y festiva con el desarrollo en los centros educativos de los programas de educación para la paz. Supone además alinearnos con la política armamentística de EEUU y su escudo antimisiles en un momento crítico y arriesgado por las amenazas de Corea del Norte.
  • Otra es el elevado coste económico. Cada féstival aéreo cuesta aproximadamente unos 200.000 €, este en concreto por su notoriedad y número de invitados resultará seguramente más caro. Nada más que en este año son siete los festivales aéreos en nuestro país, hagan su cálculo y les saldrá la misma conclusión: todo un despilfarro inmoral e irresponsable si tenemos cuenta que Defensa viene arrastrando una deuda militar que alcanza en la actualidad más de 16.000 millones de euros y que se siguen produciendo recortes en gastos sociales. Este  es uno de los motivos por el que algunas ciudades, como por ejemplo Cádiz, han decidido dejar de  celebrar este tipo de festival.
  • Y por si fuera poco es una actividad altamente contaminante por los niveles de ruido y por la cantidad de combustible utilizado. No es precisamente la forma de cumplir con los acuerdos para frenar el cambio climático.

Como pacifistas y personas con conciencia no podemos quedarnos calladas ante esta exhibición de militarismo disfrazado de multicolor y piruetas.

¡No al Festival Aéreo!

¡No a los aviones de la guerra!

¡No al gasto militar!

Por la Paz, ¡desmilitarización del ocio, ya!.

Convocamos a la ciudadanía gaditana y andaluza a mostrar su rechazo a este acontecimiento acercándose a la Plaza Pio XII de Rota con cometas en contraposición a sus cazas y bombarderos.

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