La solidaridad no entiende de confinamientos.

La solidaridad no entiende de fronteras, ni de confinamiento, ni de cuarentenas, basta con ver en los ojos del otro nuestra propia angustia para comprender que ayudar a otros es ayudarnos a nosotros mismos.


La Delegación Bahía de Cádiz de la APDHA queremos expresar nuestro más profundo y sincero agradecimiento a todas las personas y colectivos que han colaborado con nuestra campaña de recogida de fondos para poder atender la situación urgente del colectivo de trabajadores migrantes que subsisten a través de la venta ambulante.

Desde el inicio del Estado de Alarma, en la APDHA hemos intentado canalizar con celeridad las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad a través de los servicios sociales de los correspondientes municipios en los que actuamos. Sin embargo, nos hemos encontrado con que la población migrante que vive al día a partir del desarrollo de actividades económicas de venta ambulante principalmente, no dispone de ningún tipo de colchón económico con el que amortiguar la espera para la recepción de alimentos o ayudas económicas para recursos básicos procedentes de la administración.

Sin ser nuestra entidad una organización con vocación meramente asistencial, aunque habituada a prestar servicios de acompañamiento y orientación para el acceso a recursos y derechos básicos, hemos estimado necesario actuar de forma directa e inmediata sobre una problemática cuya urgencia aún no ha finalizado, pero que ha generado un movimiento de solidaridad de muchísimas personas que han atendido a la petición de colaboración de la APDHA.

Desde la publicación de nuestra campaña el pasado jueves, hemos recibido aportaciones de toda la provincia, especialmente de la población y colectivos de Puerto Real, pero no solo de este municipio al que pertenecen la mayoría de las personas beneficiarias de esta ayuda de emergencia. Mucha de esta ayuda también procede de los municipios en los que desarrollamos nuestra actividad y más allá, puesto que nuestra actividad del día a día ha extendido nuestras redes de forma extraordinaria.

A día de hoy hemos podido apoyar a 220 personas, mayoritariamente senegaleses que viven de la venta ambulante en Puerto Real y algunas que residiendo en San Fernando y Chiclana, se encuentran en las mismas circunstancias y necesidad urgente. Con los fondos recibidos y los que continuamos recibiendo, podremos aportar otra segunda ayuda de emergencia dada la duración del estado de Alarma y el mantenimiento de la situación de necesidad de estas personas. Las cuentas se difundirán públicamente al finalizar la campaña, por transparencia y porque las cuentas también explican mucho sobre necesidad, desigualdad y por supuesto solidaridad.

Nos es muy grato darnos cuenta de que la batalla contra el racismo y la discriminación ha generado una gran sensibilidad en nuestra sociedad. Prueba de ello ha sido la velocidad con la que las aportaciones se han producido, las numerosísimas llamadas  recibidas proponiendo además de ayuda económica, manos para ayudar en cualquier acción, la difusión de nuestra campaña a través de las redes muchas de las asociaciones amigas con las que trabajamos todo el año en tantas batallas, y sobre todo mucha gente humilde, migrantes, trabajadores y trabajadoras que a su vez están viviendo dificultades, pero no han querido dejar en la estacada a quienes hoy se han quedado en tan grave situación. La solidaridad no entiende de fronteras, ni de confinamiento, ni de cuarentenas, basta con ver en los ojos del otro nuestra propia angustia para comprender que ayudar a otros es ayudarnos a nosotros mismos.

Momentos del reparto de ayudas económicas en nuestra sede de Puerto Real.

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