REFLEXIÓN | #QueNoTeConfundan en los centros educativos.

Alba y Greta son estudiantes internacionales en prácticas en nuestra delegación.


Este año DERECHOS HUMANOS CÁDIZ (APDHA) ha tomado la iniciativa en la lucha contra los discursos de odio con la campaña “Que no te confundan” que consta tanto de paneles expositivos, de un vídeo informativo y de folletos, como de charlas por distintos centros educativos y asociaciones. La finalidad de esta campaña es luchar contra la propagación de bulos, noticias falsas y prejuicios sobre la población migrante.

En un momento en el que la información y datos en medios de comunicación y redes sociales circulan a gran velocidad y se aceptan sin reflexión, DERECHOS HUMANOS CÁDIZ apuesta por promover entre la población una actitud crítica ante lo que escuchan sobre la población migrantes. Uno de los elementos centrales de esta actividad son los talleres de sensibilización que se están realizando en institutos alrededor de toda la Bahía de Cádiz. Nosotras hemos participado en algunos de los talleres en la localidad de San Fernando, con diferentes experiencias sobre las que queremos reflexionar aquí.

Los talleres se realizaban con alumnos y alumnas de 4º de la ESO y en ambos casos el alumnado mostró un gran interés, participando activamente y debatiendo entre sus ideas. Juntos colaboraban para describir lo que son los derechos humanos y todos estaban de acuerdo en que deben ser universales; entendían lo que conlleva la discriminación y los discursos de odio y comprendían que las noticias falsas y los bulos están presentes en la información que consumimos.

En los dos talleres en los que tuvimos la oportunidad de participar y sobre los que reflexionamos aquí, estas ideas se presentaban claras en un plano abstracto. Sin embargo, la situación cambiaba y surgía un debate entre las y los jóvenes cuando tratamos de analizar algunos de los bulos más comunes sobre la población migrante, con resultados muy diferentes en los dos talleres.

Nuestra compañera Toché durante los talleres de QNTC en los centros educativos.

En el primer taller, encontramos alumnos y alumnas que tendían a asociar la población migrante con actitudes negativas y como un problema, por ejemplo debatiendo bulos como que los inmigrantes quitan el trabajo a los españoles. Incluso había quienes reproducían argumentos, ideas confusas, cifras y estadísticas que habían escuchado de conocidos (varias veces escuchamos frases tales como “mi padre dice…”) o que no podían recordar de donde habían sacado, y que les costaba razonar una vez cuestionados sobre ellos. Más descorazonador fueron las reacciones negativas cuando tratábamos de hacerles reflexionar sobre los bulos, ya que algunos y algunas incluso parecían dudar y poner en cuestión parte del contenido del taller.

Por supuesto, hay que resaltar que en ambos talleres había voces que trataban de debatir con sus compañeros y compañeras y hacerles ver que la realidad no es tan simple como la pintaban, que criticaban la exageración en la información de los medios sobre las migraciones y veían la contradicción en ciertas actitudes racistas, así como que la atribución general de comportamientos negativos de unos pocos a toda la población migrante es, cuanto menos, injusta. Poco a poco, sin embargo, en el primer taller la atención de los y las jóvenes en la clase se disipaba, y el ruido y la falta de interés impedían terminar todo lo preparado para el taller.

La experiencia fue más positiva en la segunda ocasión. Fue posible que se debatiese sobre más bulos, y que los alumnos se expresasen y escuchasen los unos a los otros. Consideramos que el papel que ejercen los profesores presentes en este tipo de actividades es crucial para su realización, y que pueden contribuir a fomentar una actitud crítica y de debate en la juventud. En este caso del segundo taller, pudimos ver que un papel mediador del profesor ayudaba al interés de los alumnos y a su actitud frente al taller. Por otro lado, no encontramos las reacciones defensivas, de ofuscación y de rechazo ante el contenido de la campaña que vimos en algunos alumnos del primer taller.

A fin de cuentas, todo lo acontecido y la comparación de cómo se desarrollaron los dos talleres nos llevaba a reflexionar. Por un lado, es alentador ver que la formación educativa incluya los derechos humanos y su importancia en la historia y la convivencia. Asimismo, también consideramos positivo las ganas de debatir y compartir ideas que pudimos observar en las dos clases. Lo que estas experiencias nos invitan a pensar es cómo se puede trasladar lo que los y las alumnas tienen claro sobre derechos humanos, la no discriminación y el peligro de los bulos y discursos de odio en un plano teórico a sus actitudes ante la población migrante y los discursos que la criminalizan y tratan de menoscabar sus derechos.

Más aún, ¿cómo se puede alentar a la población, y más concretamente a los y las jóvenes, a adoptar una actitud más crítica ante argumentos simplistas, bulos, falsedades y medias verdades que se repiten una y otra vez en todos los ámbitos de nuestras vidas? Comprendemos la dificultad de la tarea, pero consideramos que ahora más que nunca es imprescindible.

 

Cádiz, 17 de diciembre de 2019.

 

 

 

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