El 31 de agosto nos dimos cita en Conil, en la Torre de Guzmán, ante la muerte de una persona migrante y la desaparición de dos más mientras llegaban a la la playa de la Fuente del Gallo en una patera.
*Vídeo de la concentración por Radio Juventud de Conil
La concentración comenzó a las 20:00h y tras la lectura del manifiesto, se guardaron unos minutos de silencio en memoria de las víctimas de las políticas migratorias.
Manifiesto:
Desgraciadamente volvemos a concentrarnos esta tarde aquí para denunciar que las políticas migratorias matan. El domingo 27 de agosto nos despertamos con la triste noticia del fallecimiento de una persona y la desaparición de dos más tras la llegada de una patera a la playa de la Fuente del Gallo.
3 personas que, junto a las más de 1.200 personas que han fallecido o desaparecido este año, son las víctimas de la ausencia intencionada de vías de migración legales y seguras y de políticas migratorias y prácticas racistas que impiden que las personas puedan ejercer el derecho universal a migrar.
Llevamos más de 30 años en los que cientos de miles de personas se ven obligadas a utilizar embarcaciones precarias o dejarse la piel en una valla y ningún gobierno que se precie ha establecido un sistema de acogida en el que se respeten y no se vulneren de forma continuada los derechos humanos más elementales.
Ya lo denunciamos en 2006, en 2018 y seguimos haciéndolo; dormir al raso, en lugares no habilitados, detenciones por más del máximo de horas legales permitidas o tener que hacer las necesidades en un cubo como ha denunciado la Guardia Civil en la última embarcación que se encuentra en aguas mauritanas en la que han reconocido la propia Guardia Civil que han disparado al aire, no es una situación de emergencia; es la falta de una voluntad política que ponga en el centro el respeto por los derechos humanos de determinadas personas migrantes.
Personas que sufren la criminalización y la deshumanización por los discursos de odio y la invisibilización de la situación de sus países de origen, como pueden ser los conflictos bélicos, la corrupción de sus gobiernos o la esquilmación de sus recursos naturales. La situación en Senegal, en Níger, en Mali, Sudán, Chad o Yemen y otros países del norte de África es conscientemente invisibilizada por los gobernantes políticos y los medios de comunicación.
Personas que además son explotadas, sobre todo laboralmente, por la situación de irregularidad administrativa que favorece la ley de extranjería y que hace que unos pocos se beneficien económicamente a costa del sufrimiento de otras muchas.
Un sufrimiento que se extiende a los familiares de cada persona que intenta acceder a un lugar seguro desde el momento que salen y no tienen noticias de su llegada.
Noticias que en muchas ocasiones no llegan porque tampoco desde nuestros gobiernos se facilita ninguna información para que puedan encontrar a sus seres queridos si han desaparecido o, si lamentablemente han fallecido, darles una sepultura con dignidad.
Hoy aquí volvemos a denunciar la falta de vías legales y seguras para migrar, las vulneraciones de derechos en la frontera sur y las políticas y prácticas migratorias que cada año se cobran miles de vida.
Hoy aquí volvemos a exigir el respeto a los derechos en las fronteras, que se establezca un sistema de acogida y unas políticas y prácticas migratorias que pongan en el centro el respeto por los derechos humanos.
Muchas gracias.




















