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Construyamos puentes, no muros

Ayer, en Puerto Real, convocados por Círculos del Silencio, nos concentramos en el Día Mundial del Refugiado. Unas pocas personas nos dimos cita solidarias con los inmigrantes que mueren en el Mediterráneo. Leímos el siguiente manifiesto:

CDS 06-20 (Copiar)Construyamos puentes, no muros.
Movilización Europea. 20 de Junio.

En veinte años, se estima que más de 22.000 personas han muerto en las fronteras europeas. Sólo en lo que va de año 2015 han muerto 2000 personas en el Mediterráneo.
Este drama repetido será abordado por los Estados miembros de la Unión Europea en el Consejo Europeo que se celebrará el 25 y 26 de junio en Bruselas
Los jefes de estado y gobierno van a priorizar una vez más el refuerzo y blindaje de fronteras frente al respeto de las vidas y de los derechos de las personas que se ven forzadas a iniciar esta peligrosa travesía. Va a aprobar la intervención militar de Frontex, a lo que se ha opuesto la ONU prque con toda seguridad vulneras el derecho internacional.
Al mismo tiempo algunos Estados como España, Francia y Alemania han demostrado su falta de compromiso con las personas refugiadas que llegan a las fronteras europeas mostrando su rechazo a la propuesta de mínimos aprobada por la Comisión Europea el pasado 27 de mayo. Aunque esta propuesta que contempla la reubicación en un periodo de dos años de 40.000 solicitantes de asilo es claramente insuficiente teniendo en cuenta el número de llegadas y el recrudecimiento de los conflictos, estos Estados no están dispuestos ni siquiera a asumir un compromiso de mínimos con las personas que han llegado a Europa huyendo de conflictos y graves violaciones de derechos humanos.
Para poner fin a esta crisis humanitaria es urgente y necesario que la Unión Europea y los Estados miembro replanteen el enfoque de sus decisiones comprometiéndose firmemente a solucionar esta situación poniendo en el centro de la política europea de migración y asilo a las personas y a las vidas humanas. Para ello deben llevar a cabo de forma inmediata las siguientes medidas, en coherencia con los valores fundacionales de la Unión:

Poner en marcha una operación conjunta de salvamento marítimo, con los medios y el alcance necesarios para evitar más muertes.
Extender el programa de reubicación a un mayor número de personas y a todas las nacionalidades. La medida propuesta por la Comisión es insuficiente y discriminatoria puesto que se aplica exclusivamente a personas procedentes de Siria y Eritrea con el límite de 40.000 dejando fuera a todas aquellas que lleguen una vez se haya cubierto el cupo señalado y a aquellas procedentes de otros países.
Instaurar un mecanismo de acogida de las personas migrantes y refugiadas a nivel europeo con carácter permanente en base a la solidaridad entre los Estados miembros.
Consolidar un sistema europeo común de asilo justo y eficaz que elimine las disparidades existentes entre los Estados miembro
Abrir vías de acceso legales y seguras al territorio europeo para las personas migrantes y refugiadas, respetando el derecho internacional y europeo. Para ello, es imprescindible el desarrollo de un programa conjunto de reasentamiento, así como garantizar el acceso al procedimiento de protección internacional en sede diplomática y en las fronteras europeas.
Ampliar los criterios e interpretar de forma flexible la normativa sobre reagrupación familiar, de forma que se permita el acceso directo al país de la Unión Europea en el que tengan familiares residiendo, sin tener que volver a sus países de procedencia
Reconsiderar la política de visados con fines económico-laborales, impulsando un acceso mucho menos restrictivo que el actual.
Rechazar toda forma de cooperación con terceros Estados, de origen y de tránsito, que no respeten las libertades y derechos fundamentales. Para ello es necesario abandonar las prácticas de cooperación al desarrollo y/o acuerdos de relación avanzada con la Unión Europea condicionados a la implicación de los países destinatarios en el control de los flujos migratorios.
Dejar en suspenso los acuerdos de readmisión en vigor que puedan vulnerar el “principio de no devolución”.

Esta alarmante situación, exige el compromiso de los representantes políticos electos, a nivel local, autonómico, nacional y europeo para que asuman sus responsabilidades y presionen a los jefes de Estado de la Unión Europea para la puesta en marcha de estas medidas. Reclamamos a las máximas instituciones representativas del Estado, parlamentos nacionales y autonómicos, así como corporaciones locales, que abran un diálogo sobre las políticas migratorias y las posibles soluciones y alternativas frente a la dramática situación que se vive en la frontera sur de Europa.
¡No más naufragios en el Mediterráneo!
¡Basta de políticas asesinas!
¡Movilicémonos para impedirlo!

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