Las personas sin hogar tienen derechos, son ciudadanos y ciudadanas con los mismos derechos que el resto de la ciudadanía.
La situación de sinhogarismo es consecuencia de las características del sistema socioeconómico en el que vivimos, es la cara más extrema de la exclusión social. Muchas de las personas que malviven en la calle presentan patologías diversas que en una situación de no vulnerabilidad serian tratadas y resueltas, en la mayoría de las ocasiones.
No podemos culpabilizar a las personas sin hogar, ellos y ellas son las víctimas de un sistema que es capaz, y cada vez más, de abandonar personas en los márgenes. La llegada a la situación de vivir en la calle pasa por procesos que progresivamente las condenan a vivir de esta manera, las políticas de prevención no existen o son insuficientes, en muchas ocasiones la calle es la única salida.
La consecuente atención de estas personas, no es cuestión de voluntariado ni de la buena voluntad de la comunidad, es una obligación de los poderes públicos, de las instituciones de las ciudades donde sobreviven, en ocasiones en condiciones extremas.
Nadie está en la calle porque quiere e incluso si así fuera, como sociedad responsable, deberíamos poder asegurarles unos mínimos recursos que les permitan vivir dignamente.
Por mucha buena voluntad que desarrolle la ciudadanía bien intencionada en su atención, nunca podrá sustituir, la atención profesionalizada y con recursos, humanos, económicos y materiales que una administración está obligada a proporcionarles.
La Plataforma de Personas sin hogar y Colectivos Vulnerables de nuestra localidad hemos querido abordar la colaboración con el Ayuntamiento, para en la medida de lo posible contribuir a mejorar la atención del colectivo, al menos esa era nuestra intención. Hemos constatado, y así lo hemos dicho, que las medidas de atención a estas personas en nuestra ciudad no son suficientes, ni eficaces. Venimos reproduciendo la misma manera de atención año tras año sin evidenciar resultados, ni logros, que nos muestren que son efectivas en su atención integral y mucho menos en la reinserción social y laboral.
Una de las necesidades que hemos detectado como imprescindible en esta correcta atención que demandamos, es la de un EQUIPO DE CALLE MULTIDISCIPLINAR. Las personas están en la calle y allí deben ser atendidas en una primera vez, para conocer sus problemáticas específicas y hacer las derivaciones pertinentes. Esta reclamación que hemos hecho reiteradamente al equipo de gobierno municipal, en esta y en la anterior legislatura , no ha sido atendida .Se nos ha asegurado en varias ocasiones que se iba a contemplar la creación de dos Equipos de calle ,sin que hasta la fecha se haya concretado dicha creación. Aún estamos a la espera de una respuesta, el último plazo incumplido fue junio del año 2024. En todas las situaciones y sobre todo en las más extremas echamos de menos esta herramienta que acercaría a las personas a los recursos sociales. De otra manera, para muchas personas que están en la calle resulta casi imposible
Y junto al EQUIPO DE CALLE, y como complementario para la realización de sus funciones demandamos un CENTRO DE DÍA, no estamos inventando nada, son dos recursos de atención imprescindibles si queremos hacer de nuestra ciudad, un espacio de inclusión y justicia social, que garantice los derechos de la ciudadanía en su totalidad.
A través de este escrito instamos a la administración local a la creación de los EQUIPOS DE CALLE Y EL CENTRO DE DÍA para la atención integral de las PSH.
















