Nota de prensa | 1 diciembre 2021: Por la dignidad de las personas presas

Desde hace tiempo el grupo de cárceles de la APDHA venimos trabajando por el reconocimiento de los derechos de las personas presas, porque entendemos que el único derecho que se pierde al entrar en prisión es el de la libertad, pero no ningún otro de los derechos fundamentales inherentes al ser humano.

Desde la APDHA llevamos años denunciando la falta de calefacción en los centros penitenciarios Puerto I y Puerto II de la provincia de Cádiz.

Estos centros, por ser edificios de construcción antigua (1984), no cuentan con sistema de calefacción centralizada como si ocurre en Puerto III, situado a escasos metros, al tratarse de un centro de moderna construcción.

No hay calefacción ni en las celdas, ni en las zonas comunes, ni en locutorios ni en zonas de comunicaciones con familiares. Tampoco se autorizan calefactores individuales.

Llevamos años denunciando esta situación, sin embargo, la administración penitenciaria hace oídos sordos a nuestras demandas, pese a tratarse de un servicio público.

La normativa es clara y exige que las dependencias deben estar acondicionadas de manera que el volumen de espacio, ventilación, agua, alumbrado y calefacción se ajuste a las condiciones climáticas de la localidad.

Son de sobra conocidas las bajas temperaturas y la humedad que se alcanza en la provincia de cadiz durante el periodo invernal y con el frio es difícil conciliar el sueño, incluso concentrarse en actividades como leer o escribir, afectando también a la salud de las personas. El estado de salud de la población penitenciaria está muy deteriorado. En las cárceles encontramos enfermedades prácticamente erradicadas en el exterior o enfermedades como el SIDA o la Hepatictis-C con los niveles de incidencia mucho más elevados.

Estos centros, por tanto, no reúnen las condiciones de habitabilidad exigidas por la normativa penitenciaria y la ausencia de calefacción constituye un maltrato hacia las personas privadas de libertad.

Ante la pasividad de la administración penitenciaria, hemos acudido al Defensor del Pueblo Español y a los Ayuntamientos de la bahía de Cádiz para que insten a Instituciones Penitenciarias a que cumpla con la normativa y dote de sistemas de calefacción central a las prisiones de Puerto I y Puerto II y que autorice, en su caso, calefactores individuales en las celdas y zonas comunes, ya que las personas que cumplen condena en las cárceles de El Puerto son en su mayoría vecinos de la provincia de Cádiz por lo que la administración local debe participar activamente en la resolución de este problema.

En los ayuntamientos de Barbate, Conil, Puerto Real, Chiclana, San Fernando y Cádiz las mociones presentadas han sido aprobadas y esperamos el mismo éxito en El Puerto cuyo pleno tendrá lugar en este mes de Diciembre.

Con el aval de los ayuntamientos de la bahía de Cádiz reiteraremos nuestra petición a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y esperemos que no pase otro invierno mas sin calefacción en las cárceles de Puerto I y Puerto II.

Estos y tantos otros derechos son vulnerados sistemáticamente dentro de prisión por lo que el miércoles 1 de diciembre, día mundial de la lucha contra el SIDA, las organizaciones que trabajamos en el ámbito penitenciario y los familiares de las personas presas hemos convocado una concentración a las puertas de prisión.

Como venimos haciendo desde hace muchos años, es necesario visibilizar qué pasa en nuestras cárceles para poner fin a una amplia lista de vulneraciones en los derechos fundamentales de la población reclusa.

Año tras año venimos denunciando la precariedad de la sanidad penitenciaria. La pandemia nos ha demostrado la importancia del acceso a una sanidad pública y de calidad y es que el único derecho que se pierde al entrar en prisión es el de la libertad, pero no el derecho a la salud ni a una atención sanitaria integral.

Faltan profesionales médicos en nuestras cárceles. Las plantillas del personal sanitario de atención primaria se encuentran prácticamente al 50%. Incluso hay cárceles que han estado sin médico durante meses o no cuentan con servicio 24 horas. En cuanto a la atención especializada, es frecuente la pérdida de citas médicas en el hospital por falta de conducción policial.

La atención de la salud mental es más alarmante, puesto que entorno al 40% de las personas privadas de libertad padece algún trastorno mental y de la personalidad.

Las personas con patologías mentales y con patología dual no reciben una atención médica adecuada por falta de recursos, limitándose a la receta de psicofármacos como única solución.

Por ello es imprescindible que, de una vez por todas, se aborde la transferencia de la sanidad penitenciaria a la red pública de salud para que en la atención sanitaria primen criterios de salud y no de seguridad y regimentales.

En este año 2021 hemos acompañado a los familiares exigiendo la priorización de la vacunación para la población reclusa, así como el cumplimiento de las medidas de higiene y desinfección en los centros.

En la APDHA seguimos trabajando por la sensibilización de la ciudadanía sobre las cárceles, la población reclusa y las condiciones de cumplimiento de las penas privativas de libertad.


Cádiz 30 de diciembre 2021

 

 

 

 

 

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