Córdoba, 10 de diciembre de 2025. El pasado miércoles 29 de octubre la delegación en Córdoba de la APDHA presentó el documental “Las diferentes caras de la aporofobia. Desmontando bulos»[1], donde se analiza la aporofobia como forma de violación de los Derechos Humanos de los colectivos sociales más vulnerables. Con motivo del día 10 de diciembre, día internacional de los Derechos Humanos, la APDHA Córdoba, queremos denunciar que esa aporofobia se ha convertido en una verdadera patología social
La RAE la define como fobia a las personas pobres o desfavorecidas. La misma RAE señala que la “fobia” es un temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetos o situaciones, que se sabe absurdo y se aproxima a la obsesión. De esta manera cualquier fobia tiene una base irracional que carece de sustento en la realidad y favorece actitudes viscerales guiadas por los instintos más primarios. Por lo tanto, el odio y la criminalización de las capas sociales que sufren la exclusión generada por la aporofobia son consecuencia de una visión patológica de la sociedad, promovida por una intensa estrategia política y mediática impulsada desde hace años desde las diferentes instancias de la ultraderecha.
Y esta situación no es inocua para los derechos fundamentales de las personas más empobrecidas. Por una parte, son objeto de ataques directos (físicos o verbales) basados en su situación de exclusión, que pueden encuadrarse dentro de la categoría de delitos de odio (los delitos de odio motivados en la aporofobia aumentaron un 33% en 2024)[2]. Por otra, la discriminación indirecta derivada de la aporofobia impide que quiénes la sufren ejerzan de forma adecuada los derechos que formalmente le son reconocidos.
En el citado documental personas cordobesas pertenecientes a estos colectivos (en situación de sinhogarismo, de origen migrante, minorías étnicas autóctonas o Roma de Europa del Este) y entidades sociales de la provincia que trabajan en defensa de sus derechos narran como la aporofobia condiciona profundamente el ejercicio diario de su ciudadanía. Destacan situaciones que van de la invisibilización al rechazo explícito, de la negación del reconocimiento formal de derechos a hacer imposible el disfrute material de los que sobre el papel se tienen reconocidos. Todas ellas son manifestaciones del castigo social que se impone a la pobreza.
Aunque el término de aporofobia se haya consolidado de forma reciente, el rechazo a los sectores sociales empobrecidos existe desde los albores de la Historia. Sin embargo, el advenimiento de la era digital ha transformado profundamente como se expresa la aporofobia y sus consecuencias, y no para bien. El que las redes sociales y las plataformas online se hayan convertido en el vehículo hegemónico de transmisión de la información plantea retos transversales para el sistema democrático y para el Estado de Derecho que están lejos de ser resueltos.
La desinformación y la manipulación informativa (esta última con un potencial dañino todavía difícil de cuantificar ante la generalización del uso de herramientas de inteligencia artificial) en el espacio digital multiplican el impacto de la aporofobia sobre la ciudadanía más vulnerable. En este sentido podemos observar un doble fenómeno aparentemente contradictorio, pero que en realidad representa las dos caras de la misma moneda de la discriminación online de las personas empobrecidas. Por un lado, la brecha digital que les afecta por la falta de medios materiales y de competencias para interactuar en la ciberesfera invisibiliza sus reivindicaciones y denuncias, que pasan desapercibidas para el resto de la sociedad y pueden ser ignoradas por los poderes públicos y las formaciones partidarias sin coste político. Por otro, sufren un proceso contrario de “hipervisibilidad” de todos los estereotipos negativos que colaboran a su criminalización, basados en una combinación de noticias falsas, campañas de desinformación y algoritmos que convierten en “trending topic” contenidos sensacionalistas, sin realizar ningún esfuerzo para garantizar la veracidad de las informaciones que circulan por las plataformas online.
Ante este panorama y ante la inacción estatal, es urgente que desde la sociedad civil reaccionamos generando un contradiscurso que combata la criminalización de la pobreza. Debemos afrontar la aporofobia como lo que es, una patología social que infecta la conciencia ciudadana. No somos realmente conscientes de la gravedad que supone que VOX lidere la intención de voto entre las personas españolas de entre 18 y 44 años[3] o que más del 21% de la población española estime que el periodo de la dictadura franquista fue bueno o muy bueno[4]. Igualmente es sorprendente como el populismo de ultraderecha, a través de la citada desinformación, ha convencido a amplias capas de las clases trabajadoras que tienen intereses compartidos con Elon Musk o Amancio Ortega, y que por lo tanto las políticas que le convienen a esta casta de ultrarricos planetarios son beneficiosas también para ellos, y que los colectivos vulnerables son los responsables del deterioro de los servicios públicos, de la imposibilidad de acceder a una vivienda digna o de su precariedad laboral. La triste paradoja es que incluso el profesional liberal más acomodado, desde la perspectiva socio-económica, tiene mucho más en común con una persona en situación de sinhogarismo o una persona migrante racializada en situación irregular que con los sres. Musk o Ortega, y por lo tanto que las políticas guiadas por la aporofobia socavan igualmente esas cotas bienestar de las que gozan, que son inviables sin las coberturas del Estado social, por mejorables que sean.
La lucha contra la aporofobia en general, y la que se propaga en el espacio digital en particular es una tarea común de toda la ciudadanía. Dar voz a quiénes sufren sus consecuencias en primera persona y a las entidades que les apoyan entendemos que es la mejor estrategia.
[1] https://www.youtube.com/watch?v=9NqeFrWVBxo
[2] https://www.interior.gob.es/opencms/export/sites/default/.galleries/galeria-de-prensa/documentos-y-multimedia/balances-e-informes/2024/2024-INFORME_2024_Delitos_incidencias-_odio.pdf
[3] https://www.democrata.es/encuestas/encuesta-elecciones-generales-derechas-200-escanos/
[4] https://www.rtve.es/noticias/20251013/cis-dictadura-franco/16768390.shtml
