Ser emigrante en el dia de los trabajadores migrantes

Hoy es el día de los trabajadores migrantes. En tal dia como hoy, el 18 de diciembre de 1990, fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas la “Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares”.
Una Convención que aún hoy países como España y el resto de la UE no han firmado, llenándonos a todos y todas de vergüenza.
Al celebrarse este día traemos compartimos la transcripción de la intervención del compañero de la APDHA Giuseppe en la Asamblea que organizamos ayer en el marco de la Enciclopedia de los Migrantes.
Una Asamblea que estuvo realmente emocionante superando todas las expectativas que teníamos. La generosidad de las personas que han intervenido en el proyecto, el cariño con el que compartieron sus cartas íntimas y sentimientos nos conmovió de la mejor de las maneras.
La pequeña muestra de ayer confirma que la Enciclopedia será emocionante y realmente valiosa.
Felicitarnos a todxs porque no es casualidad que estas cosas sucedan cuando hay tanto compromiso, tanto afecto y tanta buena gente en nuestra asociación.

Giuseppe durante su intervención en el acto del Día de los Derechos Humanos en Cádiz

Giuseppe durante su intervención en el acto del Día de los Derechos Humanos en Cádiz

Ser migrante. Giuseppe Lagomarsino
Emigré de Argentina hace 40 años. Viví en Barcelona, Suecia, Granada, Málaga, Vélez, Tenerife y ahora en Chiclana. Después de 40 años, ¿soy todavía un emigrante? ¿Cuándo se acaba de emigrar? ¿Cuando nos dan los papeles? ¿Cuando nos sentimos integrados en la nueva sociedad? ¿Cuando no nos miran como bichos raros? ¿O cuando sabemos preparar una paella?
Preguntas que seguro tienen muy distintas respuestas.
A mí, por mi parte, no me gusta que encasillen o me pongan sellos ¿Soy yo igual que un emigrante de Senegal, de Rumanía, de China, de Ecuador? ¿Qué es ser un emigrante? ¿Haber dejado nuestra patria atrás? Pero ¿qué es la patria? Algunos matan o mueren por ella envueltos en una bandera, otros dan lecciones de patriotismo y tienen cuentas bancarias en Suiza o Panamá.
Alguien dijo que la patria es el último refugio de los imbéciles. Yo suscribo lo que dijo el poeta Félix Grande: “Mi patria es la palabra y un cuerpo de mujer”.
Hay 400 historias en esta Enciclopedia. 400 vidas en las que la emigración es solo una pequeña parte de ellas. Somos mucho más que emigrantes. Somos. Somos Margie, Bismark, Kanita, Makan, Svenja, Francesco, Iman, Raqchid, Milouda… Cada uno de nosotros con nuestra historia, nuestros recuerdos y nuestros olvidos, nuestros lejanos seres queridos y nuestros nuevos amores. Con nuestros miedos, nuestras alegrías y tristezas. Nuestras esperanzas, nuestros sueños, nuestra nostalgia.
Y con la certeza de saber que, por suerte o por desgracia, para bien o para mal, después de ese viaje ya no volveremos a ser lo que fuimos.
Pero, aquí o allá, los que venimos de lejos y los que acá nacieron, todos tenemos un derecho, pero también un deber, el de vivir con dignidad en un mundo más justo, que entre todos debemos construir.

Los comentarios están cerrados.