
Cádiz, 28 de noviembre de 2025. La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) denuncia permanentemente lo escandaloso de que en nuestra sociedad del siglo XXI sigamos viendo personas que viven y mueren en la calle por no tener un techo. En nuestra sociedad del consumismo y el derroche; en nuestra sociedad individualista y egocéntrica; en nuestra sociedad tecnológicamente muy avanzada pero muy pobre ética y moralmente.
Esta sociedad en la que se están perdiendo los valores de cooperación, solidaridad y empatía, sustituidos por una competencia feroz y un egoísmo extremo; en la que se consideran modelos a imitar a los ricos y poderosos, sin ni siquiera valorar los medios por los que han llegado a ese puesto, en vez de admirar y aprender de las personas ricas en valores que revierten al bien común.
Una sociedad y una parte mayoritaria de los representantes políticos que miran hacia otro lado ante esta cruel realidad; que olvidan a los últimos de los últimos
En la ciudad de Cádiz la situación de las personas sin hogar ha mejorado algo a lo largo de los años, debido a la presión y continua exigencia de los colectivos sociales, aunque sigue siendo muy deficiente.
En Cádiz, desde el año 2010 se vienen haciendo censos bianuales. En el último censo, realizado en 2023, se contabilizaron 117 personas, cifra que una ciudad de más de 110.000 personas tendría que tener recursos suficientes para proporcionarles un techo. A ello están obligadas las administraciones públicas según recoge el artículo 47 de nuestra Constitución, pero, como en lo que se refiere a otros derechos también recogidos en ella, totalmente ignorado.
Nuestra asociación ha tenido varias reuniones con el alcalde y con concejales a quienes hemos expuesto nuestra visión del problema y entregado nota con las propuestas que consideramos imprescindibles para que nadie viva en la calle y que ahora reiteramos:
- DOTAR DE UN TECHO A LA MAYOR BREVEDAD A TODAS LAS PERSONAS SIN HOGAR, lo que consideramos posible si se priorizan debidamente los presupuestos y que es imprescindible mientras se desarrollan actuaciones mas integrales e individuales que les permitan una completa autonomía y su reincorporación a la sociedad.
Para ello deben adecuarse espacios residenciales que los acojan 24 horas, bien en edificios públicos, viviendas compartidas, hostales…
Tener un techo es esencial para desarrollar una vida digna y no estar obligado a dedicar tu esfuerzo a la supervivencia diaria. Así mismo, permite el acceso a otros derechos que se ven cercenados sin un domicilio, como el derecho a la intimidad, a la salud, a la seguridad física y mental, a la obtención de ayudas…
Debe terminarse con la actual rotación de las personas en los escasos recursos existentes que les proporcionan cama unos días y vuelta a la calle por unos meses.
- Aumento de viviendas sociales para personas sin hogar con el debido acompañamiento profesional (modelo Primero Vivienda) que es la vía para conseguir su completa incorporación a la sociedad y que supone proporcionarles una vivienda lo primero y desde ahí trabajar con ellas sus problemas concretos para volver, con autonomía y dignidad, a la sociedad.
Y mientras se avanza en esas líneas, planteamos:
- Ampliar recursos para la protección de las personas en situación de calle en condiciones climatológicas adversas (épocas de frío, calor, lluvias…) y que pasan por la creación de “Refugios climáticos”
- Ampliación de recursos por toda la ciudad (recursos habitacionales, comedores, de higiene, taquillas…)
- Comedores municipales durante todo el año incluidos los meses de verano y fiestas.
- Aumento de la plantilla del Equipo de Calle que permita la atención completa de todas las personas sin hogar guiándolas en su reincorporación social.
- Municipalización de los servicios de atención a personas sin hogar para facilitar y simplificar el acceso a los distintos recursos y ayudas. Además la privatización es más cara e ineficaz.
- Creación de un Equipo de Salud Mental que trabaje coordinadamente con el Equipo de Calle y las trabajadoras sociales para la atención psicosocial de este colectivo.
- Creación de un recurso de alojamiento específico para pacientes posthospitalizados hasta que alcancen su total recuperación
- Protocolos de prevención para detectar el riesgo de sinhogarismo en cualquier ciudadano y evitar que se produzca este, teniendo en cuenta a los jóvenes que deben abandonar los pisos tutelados al alcanzar la mayoría de edad y a los reclusos que salen de las prisiones tras cumplir sus condenas.
- Campañas de sensibilización tanto en los centros escolares como a la ciudadanía en general, para erradicar la aporofobia (rechazo a las personas pobres).
Y, para terminar, insistir en que la situación de las PSH es un problema solucionable que las diversas administraciones tienen la obligación y la capacidad de resolver, PRIORIZANDO el gasto público en urgencias como esta y no derrochando en asuntos innecesarios, inútiles o incluso dañinos.
La APDHA pone su empeño y en ello seguirá hasta que sea una realidad que NADIE VIVA EN LA CALLE por no tener un hogar.
