- APDHA quiere mostrar su solidaridad inequívoca con el pueblo cubano y sigue denunciando que el bloqueo impuesto por Estados Unidos constituye una agresión continuada a los derechos humanos

Cádiz, 25 de mayo de 2026. Desde la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía queremos expresar nuestra más firme protesta por la decisión de impedir el atraque del Astral en el puerto de Cádiz. Negar atraque a quienes transportan solidaridad es una vergüenza política y una violación elemental de los derechos humanos. Cádiz no puede cerrar sus muelles a la humanidad
La APDHA alza su voz para expresar nuestra solidaridad firme e inequívoca con el pueblo cubano, que atraviesa una situación extremadamente dura: escasez, apagones, dificultades cotidianas que golpean a millones de personas. La primera responsabilidad de esta situación es clara: Cuba sufre un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de sesenta años, un bloqueo que constituye una forma de violencia estructural y una agresión continuada contra los derechos humanos.
Ese bloqueo no es un accidente histórico. Es una política deliberada de asfixia económica. Y es, además, una violación flagrante del derecho internacional. El artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza y cualquier forma de coerción que atente contra la soberanía de los Estados. El bloqueo, diseñado explícitamente para provocar “hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”, según documentos oficiales desclasificados, constituye una medida coercitiva unilateral contraria al derecho internacional humanitario y a los principios básicos de convivencia entre pueblos.

A ello se suma que el bloqueo vulnera derechos reconocidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, como el de la salud al impedir el acceso a medicamentos y equipamiento; el derecho al desarrollo reconocido por la ONU; y el derecho a la alimentación, al obstaculizar importaciones esenciales. No hablamos de abstracciones jurídicas: hablamos de vidas concretas, de familias enteras sometidas a una presión injusta e inhumana.
Desde la APDHA sabemos reconocer los mecanismos del poder imperial. Sabemos cómo opera la propaganda, cómo se manipula el dolor, cómo se intenta dividir a los pueblos que luchan por su dignidad. Lo vemos cada día en Palestina, donde también se vulneran sistemáticamente los derechos humanos y el derecho internacional. Y lo vemos en Cuba, donde un pueblo entero es castigado por ejercer su soberanía.
Por eso afirmamos con rotundidad: nuestra solidaridad con Cuba no es un gesto simbólico, es una obligación ética y jurídica. Porque los derechos humanos son universales o no son nada. Porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro mediante el hambre, la escasez o la intimidación económica. Porque las medidas coercitivas unilaterales son incompatibles con el orden internacional basado en la legalidad y la dignidad humana.
Hoy exigimos el fin inmediato del bloqueo, su levantamiento sin condiciones y el respeto pleno a la soberanía del pueblo cubano. Exigimos que se cumpla el derecho internacional, que se respeten los derechos humanos y que se ponga fin a una política que castiga a la población civil y vulnera principios fundamentales de la ONU.
Y lo decimos alto y claro:
Cuba no está sola. Los pueblos que resisten no están solos. La solidaridad es un derecho y también un deber.
Desde Andalucía, desde la APDHA, reafirmamos nuestro compromiso con la justicia, la dignidad y los derechos humanos de todos los pueblos.
