APDHA Cádiz convoca una concentración este viernes 9 de enero por la muerte de dos personas sin hogar

  • En Navidad también se muere en la calle

Cádiz, 9 de enero de 2026. El día de Reyes, entre los oropeles navideños, moría en la calle Manuel, un vecino nacido en el barrio de Santa María y que durante mas de 20 años ha vivido en las calles de su ciudad.

Era un hombre tranquilo, que recorría las calles de extramuros, apareciendo y desapareciendo en distintos puntos de ellas, empujando penosamente su cargamento y al que hemos visto deteriorarse cada vez mas.

Se ha escrito que era muy conocido en la ciudad pero ésta, léase su administración, hizo muy poco por él. No fue capaz de proporcionarle un techo y una ayuda que evitaran su progresivo deterioro.

Ojalá su precaria vida y su anunciada y no por ello menos desoladora muerte, pudieran conmovernos y llevarnos al compromiso de evitar que otras vidas tan crudas y tan abandonadas puedan existir entre nosotros.

El día 8 de enero, cuarenta y ocho horas despues de la anterior, conocemos la noticia de un nuevo fallecimiento en la calle de otra persona sin hogar, esta vez un hombre, Miguel, de 78 años que murió en el centro de Cadiz entre las calles Manzanares y Santo Cristo.

Es intolerable que estos hechos ocurran en una ciudad que se considera civilizada pero es capaz de abandonar a la intemperie a vecinos y vecinas con unas bajísimas temperaturas en estos dias o con lluvias y fuertes calores en otros momentos.

Son ciudadanos con los mismos derechos que los demás, a los que diversos factores han llevado a la calle, como nos podría pasar a cualquiera en circunstancias similares. Uno muy principal es la pobreza y LA POBREZA SE HEREDA , tanto la económica, como la de formación, la de contactos y recursos sociales que unido a la falta de apoyos familiares señalan el camino hacia la marginación.

LA CALLE MATA, lo sabemos y es una SITUACION TAL DE EMERGENCIA, que las administraciones debieran aportar TODOS LOS RECURSOS necesarios para erradicarla de una vez por todas pues puede y debe  hacerse. Es cuestión de priorizar actuaciones y evitar derroches.

LA CALLE MATA, sí, pero antes va destruyendo poco a poco implacablemente. Por ello hay que prevenir el sinhogarismo y atender a estas personas con prontitud, ayudándolas a reintegrarse a la sociedad antes de que su situación se cronifique y sea mucho mas difícil que puedan rehacer sus vidas.

La APDHA insta a todas las administraciones a cumplir con su obligación de ERRADICAR EL SINHOGARISMO. Nuestra sociedad actual debe exigirlo, porque es posible. Pasa por distribuir mejor la riqueza y atender sin excusas a las situaciones urgentes.

¡ ES POSIBLE, HAY QUE HACERLO YA !

¡ NADIE VIVIENDO Y MURIENDO EN LA CALLE !

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