VIVIR EN LA CALLE DURANTE LA OLA DE CALOR EN CÁDIZ: UNA EMERGENCIA HUMANITARIA QUE NO PUEDE SEGUIR SIENDO INVISIBLE

  • APDHA quiere denunciar la extrema vulnerabilidad en la que viven las personas sin hogar en la ciudad de Cádiz.

Cádiz a 9 de julio de 2026. Ante las altas temperaturas que afectan a gran parte del país, la APDHA quiere denunciar la extrema vulnerabilidad en la que viven las personas sin hogar en la ciudad de Cádiz, sin espacios climatizados o atención suficiente. Por una parte, el Centro de día no basta para atender esta necesidad durante las horas de más calor, teniendo en cuenta el aumento de personas sin hogar en la ciudad, que según el último censo era de 192 personas

Mientras la población recibe recomendaciones para permanecer en lugares frescos, hidratarse y evitar la exposición al sol, quienes viven en la calle carecen de la posibilidad de seguir estas medidas básicas de protección. Para ellas, la ola de calor no es una incomodidad: es una amenaza directa para su salud y su vida.

Las personas sin hogar presentan con frecuencia problemas de salud crónicos, que incrementan el riesgo de sufrir golpes de calor, deshidratación y otras complicaciones graves. A esta situación se suma el aislamiento social, la falta de recursos y, en demasiadas ocasiones, la invisibilidad institucional.

Resulta inaceptable que, año tras año, estas situaciones no se tengan en cuenta. El calor extremo, cada vez más frecuente e intenso como consecuencia del cambio climático, exige respuestas permanentes y coordinadas por parte de las administraciones públicas.

Por ello, exigimos al Ayuntamiento:

  • La apertura inmediata de más refugios climáticos durante todo el día para las personas sin hogar.
  • La ampliación de los horarios y recursos de los centros de acogida y atención social a todas las personas sin hogar que lo deseen.
  • La instalación de puntos de distribución de agua potable, alimentos, gorras y material de protección solar.
  • El refuerzo de los equipos de atención de calle para realizar un seguimiento activo de las personas más vulnerables.
  • La puesta en marcha de políticas estructurales que garanticen el acceso a una vivienda digna, única solución definitiva al sinhogarismo.

La ola de calor vuelve a evidenciar una realidad que no podemos normalizar: en Cádiz, no tener un techo puede convertirse en una condena frente a las altas temperaturas. Ninguna persona debería jugarse la vida por el simple hecho de no tener un lugar donde refugiarse.

Las personas sin hogar no necesitan únicamente solidaridad cuando llegan las temperaturas extremas. Necesitan derechos, protección y políticas públicas que garanticen su dignidad durante todo el año.

A esta situación se añade el que las personas sin hogar no dispondrán de servicio de comedor para el almuerzo en agosto y, durante las dos últimas semanas este mes, las cenas serán sustituidas por bolsas con bocadillos. Además, el único recurso que ofrecerá comidas de lunes a viernes será Amigas al Sur, cuya ubicación, alejada del resto de servicios, obligará a muchas personas a realizar largos desplazamientos a pie en plena ola de calor.

Cada verano, el calor vuelve a recordarnos, como en invierno el frío y la lluvia, que VIVIR EN LA CALLE MATA. Evitarlo es una responsabilidad del Ayuntamiento y otras Administraciones.

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